Hito-san aún sujeta con fuerza su celular, acaba de escuchar cómo sus amigos fueron atrapados y no sabe que hacer; mira a Okami, buscando ayuda, pero él se encuentra igual de aterrado que él, aunque por una razón diferente.
- ¿Qué pasa? – dice el genérico, al percatarse de un sonido extraño que se cuela entre las paredes.
- Son los no-hombres – el científico habla nerviosamente – El yaoi en grandes cantidades es corrosivo ¡Están derritiendo las paredes a punta de besos!
Apenas termina de decir eso, un puño agujerea el muro reforzado y una delicada (y aterradora) voz dice - ¿Jefecito, no quiere ser uno conmigo? – Al Dr. Moetaku se le hiela la sangre al darse cuenta que eso lo dijo un hito-científico de su equipo de trabajo.
Okami y Hito se miran y lanzan un grito de terror, al tiempo que se ponen a correr, luchando por llegar a la escalera del siguiente piso. Apenas llegan, Moetaku sella el área usando un código de seguridad Nivel 6 (en una escala de 5 niveles) y se deja caer en el suelo, al lado de su amigo, totalmente agotado.
- Los láseres del sistema de seguridad nos darán tiempo – Afirma Okami, casi sin aire
- Tenemos que contactar a alguien afuera; estoy seguro que ninguna mujer fue infectada, quizás ellas…
- … Estén tomándoles fotos a los neko-hitos ¿Realmente conoces boxworldiana que no le guste el Yaoi?
- Demonios… ¿Entonces, qué hacemos?
- Todavía hay una posibilidad; podemos usar el teletransportador masivo de extras de la sala de clonación
- ¡Pero eso es sólo para clones! Te freirás si lo usas
- ¿Quién dice que voy a usarlo? Alguien tiene que operar la máquina para que otro escape y hasta donde sé, no tienes idea ni de cómo se prende un microondas
- ¿Y si lo modificas para que lo uses también?
- Tardaría demasiado, además lo que importa ahora es que ni tu, ni más de tus copias sean infectadas
- Realmente piensas que tienes que pagar tu culpa por todo esto, ¿no? – Hito habla con inusitada calma
- ¿Cómo te diste cuenta? – Okami reacciona sorprendido
- Hice de detective de relleno en Meitantei Konan hace tiempo; pero no hay que ser un genio para darse cuenta de todo; el laboratorio vacío y en ruinas; tú, encerrado en la cámara hiperbárica de Yaoi (lugar que no tendría por qué existir aquí, dicho sea de paso) y la elemental de Yaoi; bastante obvio, a mi parecer… Lo único que me falta entender es qué tienen que ver Chokobo y Friki en todo esto
- ¿Y eso cómo lo averiguaste?
- Elemental, mi querido Okami; tu reacción ante Chokobo, pero sobretodo el hecho de que los capturasen a ambos sin intentar transformarlos
- Impresionante… Bueno, supongo que no tengo porqué seguir ocultándolo, igual ya estoy condenado
- Estas hablando piedras, tío; no sé cómo, pero te prometo que tú y yo vamos a salir vivos (y con la hombría intacta) de aquí… Ahora, vámonos, tenemos un teletransportador que modificar
Un rayo de sol se cuela entre las paredes del oscuro cuarto y choca directamente contra los ojos de un inconsciente Friki-san, despertándolo de inmediato; por reflejo, intenta cubrirse los ojos con la mano, pero algo se lo impide; se descubre encadenado de pies y manos y al girar su cabeza hacia la izquierda, se da cuenta que su socio, Chokobo-san, está igual que él.
- ¡Oh, oh, oh, ya despertaron! – Una voz femenina, muy animada, suena frente a ellos - ¡Awwww, se ven tan lindos juntos! ¡Aich, pero qué maleducados son, ni siquiera me saludan! Buuuuu
- Claro, harto voy a saludar, quien quiera que seas – La reacción de Friki toma por sorpresa a la chica, que no sabe qué decir
- Tío… – Chokobo, recién despertado, intenta decirle algo a su amigo
– … Uno, no te conozco… – El otaku ignora la voz de su socio y sigue actuando como patán
- Varón, cálmate, la estas fregando – El normalworldiano sigue advirtiéndole a su compañero
- … Y dos, ni siquiera puedo verte con esta luz de miércoles en mi cara
- Ala, tío, ya fue – Chokobo dice esto con bastante resignación
Friki quiere decir algo más, pero un puño golpea su rostro y luego le sujetan la cara, presionando sus mejillas con fuerza. Sólo ahí entiende lo que Chokobo le quería advertir.
- No te atrevas a faltarle el respeto a la reina Ayumu – Una voz que reconoce como la de Kaypaku (un cliente de su tienda, adicto al Kay pi) le amenaza
- ¡Claro, típico de los cobardes! – A pesar del golpe, Friki no para de vociferar - Ahora vas a mandarme a toda tu horda de no-hombres para que me golpeen, ¿no?
- ¡N-No ya! – La voz de Ayumu se nota nerviosa – A-Además, sólo estamos los cinco aquí
- ¿Cinco? – Dice el otaku
- ¡Waa! ¡¡Mark-onichan, warui ne!! –Friki distingue perfectamente la voz del villano de Boxworld, Lumine-san, mientras se acerca corriendo al sitio – Pobrecito ¿No ves que está confundido? – Al decir esto, Lumine hace a un lado a Kaypaku y se acerca a Friki, juntando su cara a la del otaku
- ¡Gary-kun! – Se pueden sentir los celos en el grito de Mark
- Nee, sana, sana, colita de rana – Uke-Gary acaricia suavemente el rostro de Friki, mientras canta – Si no sanas hoy, sanarás mañana – Apenas termina de decir esto, el villano de boxworld le estampa un sonoro beso en la mejilla a su víctima, que no puede disimular un gesto de asco. Seme-Mark lanza un bufido enojado
- ¡Argh! – Friki está al borde del vómito – ¡Ya, está bien, tu ganas, tu ganas, me porto bien, pero aleja a este frutillita de mi lado, por Amor de Haruhi!
- Se legal – Dice José (Chokobo) a su amigo, en tono burlón – Bien que quieres que te den otro abrazo
- ¡NUNCA! ¡Muerte antes que deshonor!
- ¡Awwww! ¿Entonces nunca me darás un abrazo? – Chokobo se muere de la risa
- ¡Jamás! ¡Yo ser macho, golpeador de mujeres!
-¡KYAAAAAAAA! – Ayumu interrumpe la conversa – ¡Se ven tan tiernos cuando discuten! Chokobo se ve tan tranquilo y estoy segura que Friki no quiere admitir sus sentimientos… ¡Son el Seme y uke perfectos! ¡ChokoFuri! ¡ChokoFuri!
- ¡Oe queeeeee! – Friki se ofende - ¡¿Cómo que yo soy el Uke?! ¡Este desgrashao ve Gravitation!
- Ya tío, GG – Dice Chokobo – Acepta tu destino nomás
- ¡NO! Ya, ya, ya, dejemos eso…
- Todo porque eres el uke – Interrumpe Chokobo
- ¡YA! ¡Shhh! – Friki se ofusca – Ahora sí, “Reina Ayumu”, me podrías explicar por qué diablos nos trajiste aquí… No, no, primero, en nombre de todo lo otaku ¿Era necesario que nos encadenes?
- Ji, ji, ji – La yaoi lover se nota emocionada - los traje aquí para contarles la verdad, para que sepan quiénes son ustedes realmente y quizás ayudarles a despertar su verdadero poder otaku
- ¡Ah! Es por eso lo de las cadenas, para evitar que nos salgamos de control – Friki analiza tranquilamente
- N-no, no es eso – Ayumu se ruboriza – La verdad es que se las pusimos… a petición de Chokobo
- Demonios
-CONTINUARÁ-
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