La sociedad ayumiana, tan joven y ansiosa de formar una identidad propia, radicalizó sus sentimientos y comenzó a comparar. Diversas imágenes con las palabras “Toto win / Ayumu fail” plagaron las redes sociales del “planeta” poco antes de iniciar septiembre y, a pesar de la rápida respuesta del gobierno rechazando estas muestras de odio, fueron pocos los que hicieron caso.
Toth-oh, guardián del Yaoi y el Yuri, no supo cómo reaccionar; se sintió solo, confundido y fuera de lugar, se supo inútilmente todopoderoso y su antigua duda existencial lo volvió a atacar; no entendía a estos seres y sus peleas inútiles, para él, la solución era simple, sólo necesitaban amar. Muy tarde descubrió que su mensaje de no llegaba; que la misma desinformación que creó la intolerancia, ahora se encargaba de esconder del pueblo su verdadera voluntad y muchos se sintieron defraudados por el aparente silencio y comenzaron a perder la de fe en él.
Nadie quiso quedarse neutral en el asunto y fue por eso que la luna boxworldiana terminó dividiéndose entre Tothistas y Ayumuenses, grupos totalmente opuestos e incapaces de concordar; las cosas fueron de mal en peor, cuando dentro de estos grupos radicales, las cosas se radicalizaron aún más, entre aquellos que apoyaban el purismo del yaoi y los que abrazaron la diversidad de géneros. Cuatro grupos enfrentados y con visos de fragmentarse aún más; parejas separadas y familias divididas en ambientes de odio y tajante rivalidad.
Entonces octubre llegó y con él, una muy decidida Ayumu que, con una mano firme y más afilada que la de Shura de Capricornio, decidió cortar los problemas de raíz.
Es curioso como unas simples palabras transforman todo, ya que con decir “Ley Marcial”, la reina Fujoshi transformó el planeta en una cárcel y volvió a los dirigentes de las cuatro facciones en enemigos de la sociedad. El miedo y la desorganización facilitaron la captura de los líderes, que fueron traídos ante Ayumu, luego de privárseles de su inmortalidad y, pistola en mano, se les forzó a dialogar.
De acuerdo a un pacto de confidencialidad, los términos y condiciones exactos del acuerdo se mantendrán en secreto durante los próximos ochenta años, pero lo que se puede revelar es que, si bien no quedaron del todo contentos, logró llegarse a un consenso general, algo que para la reina era más que suficiente y, luego de unos días, levantó la ley marcial. El nueve de octubre, exactamente dos meses después de la salida de la fujoshi, se junto a todas las facciones para la firma de un pacto de armonía y tranquilidad.
En los anales de la historia, este período será conocido como el bimestre de las pesadillas: En sólo sesenta y un días, Planet Ayumu se había ido al infierno y regresó de él.
Friki-san, uno de los estrategas más reconocidos del Boxworld, sugirió a los monarcas reforzar su mensaje de unidad, saliendo juntos en la pasarela del Cosplay-o-ween, algo que ambos aceptaron sin dudar. No se les hizo concursar, ya que hubiese sido imposible ganarle a una reina y su “dios”, pero su aparición especial en el espectáculo fue más que suficiente para causar conmoción.
Y ahora, luego de todo lo que pasó, de todos esos odios y peleas, la gente lo vitorea, como si nada hubiese pasado y Toto se pregunta ¿Por qué?
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