sábado, 4 de julio de 2009

Capítulo 2: Sugaota, Kaypaku Sugaota: International man of Kay pi (Parte 2)


En el capítulo anterior Kaypaku había ido, como de costumbre, a comprar su ración de Kay pi. Todo iba bien, hasta que entró en una pelea con una turba de personajes genéricos. Cuando kaypaku estaba a punto de ganar... El efecto del Kay pi se agotó. ¿Cómo hará nuestro heroe para salvar su honor y al Kay pi? A explorar el Box World!...

La horda grita, con ira demente y golpea a nuestro héroe, llena de maldad. Mil pensamientos invaden la cabeza de Mark ahora, confirmándole que la muerte se le acerca; su vida pasa a través de sus ojos y él se entrega a esos recuerdos para evitar el dolor.
Golpe en el estómago… Mark recuerda la primera vez que probó un kay pi, a los tres años… Patada en la espalda… Ahora se ve a los 12 años, comiendo su bocadillo favorito, para tener valor de darle un beso a la chica que se lo pidió… Puñetazo en la cabeza… Ahora evoca todas las veces en las que el Kay pi lo ayudó y se da cuenta que si ahora muere estaría deshonrando sus enseñanzas… Ataque masivo, intensiones de matar… Nuestro héroe grita, se apoya en su escoba, se impulsa para saltar.
Todos los extras se estrellan contra la nada y Sugaota-San los golpea con agilidad maestra, dejándolos inconscientes en todo el lugar.
La dueña del local recupera el conocimiento, sólo para ver a Kaypaku, apoyando sus codos en el mostrador – Ahora si, me darías mi pedido, por favor – Le dice el otaku, sonriendo tranquilo y con aire triunfador. Saca su billetera, buscando en billete más chico que tenga, Encuentra el de 10 soles y justo cuando va a sacarlo, la tendera, con voz aterrada le grita – ¡Detrás de ti, mi vida! – Y él esquiva la bala que uno de los Hito (tirado en el piso) disparó.
Fallaste – Le dice nuestro protagonista, muy confiado
No era a ti a quien apuntaba – Responde Hito-San, antes de desmayarse
Sorprendido, su primera reacción es mirar a la tendera, pero ella, ilesa como se halla, apunta temblorosa a la mano de Mark. Su vista recorre desde la cara de la muchacha, hasta el dedo acusador y termina en su propia mano y en la billetera, hecha trizas por aquel disparo traidor.
Nuestro héroe sufre un shock nervioso y rompe en llanto al ver cómo su billetera es consumida por el fuego; mira al cielo, seguro de la inexistencia de un dios piadoso, porque ningún ente todo poderoso y lleno de amor a la humanidad hubiese dejado que tal injusticia se le cometiese; grita, desconsolado, incapaz ahora de pensar; lágrimas de sangre corren por sus mejillas y siente imposible arrancarse el dolor.
Entonces su mente tiene un chispazo de lucidez.
Desesperado, busca entre los bolsillos de su casaca, tratando de hallar el monedero de sapito que hace unos días compró – Tiene que estar por aquí – piensa – Lo compré justo para guardar un dinero de emergencia.
Lleno de alegría, saca el monedero del bolsillo interior del abrigo y saca todo lo que ahí contiene: Exactamente 2.50. Paga la cantidad indicada y busca un asiento en el arbolito que está en la esquina del metro de Pershing. Come tranquilo, pensando en la cómoda cama que le espera para que descanse y entonces se da cuenta de algo:
Ya no tiene plata para su pasaje.


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KAIPAKU-SAN

Nombre: Kaipaku-san
Objetivo: Ser siempre el mejor, mejor que nadie más
Obstáculo interno: Su amor por el Kay pi le impide avanzar tanto como él desearía
Naturaleza: Con el Kay pi a mi lado, nada es imposible
Conducta: Amable con todos, bastante coqueto con las chicas, pero indiferente al mundo cuando come Kay pi
Kaipaku Sugaota está obsesionado con el Kay pi y es su inspiración para cualquier cosa que haga, es a la vez su musa y su cruz, prioriza a su bocadillo antes que a cualquier oportunidad brillante y muchas veces se ve en el dilema de “O progreso o como Kay pi”. Sus ganas de éxito se deben a que mientras más rápido progrese, más rápido podrá comprar su propia franquicia de Kay Pi y así poder comer cuanto desee y es por eso que es muy competitivo en todo (y si en la “competencia” está de por medio un Kay Pi, es más que fijo que ganará).

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