miércoles, 21 de julio de 2010

Street Otaku II(Segunda parte)

Y mientras masacran a Friki, en otro lado de la ciudad, una pelea igual de intensa sigue su curso. Tan intensa que el cielo de este cúbico mundo llamado Boxworld, acostumbrado a llover cuando algo épico pasa, no solo deja caer lluvia a cantaros, sino que también ha puesto música para darle ambiente al asunto. Es así que unos húmedos y muy concentrados Lumine, Mark, Hito y Okami pelean contra Alec al ritmo de Rob Zombie y su “Demonoid Phenomenon” (que dicho sea de paso, fue parte de la banda sonora del videojuego de PSX “Nightmare Creatures 2”… Okeeey, eso sonó muy Gamer, pero bueno, si no fuera algo así, no podría salir en este mundo, ¿No?).
Unas crípticas palabras femeninas, seguidas por las de un perturbado sujeto marcan el inicio de la canción. Alec pensó sus posibilidades, sabiendo que sólo matará a Moetaku destruyendo a los otros tres.
Las guitarras resuenan y todos esquivan los ataques que el comandante les lanzó. A Mark quiso darle un puñetazo, pero Lumine lo botó con sus tentáculos, estrellándolo contra el suelo; Jonathan intentó contraatacar, pero Hito fue más listo y disparó hacia el sitio donde pensó que Alec se iba a teleportar. El comandante apenas si se dio cuenta a tiempo y pudo esquivar las balas, perdiendo la oportunidad de ataque que quería aprovechar. Okami trató dispararle también, pero esta vez Alec tenía la guardia más alta y simplemente “saltó”.
Alec no ha estado pensando correctamente desde el inicio de la batalla. La obsesión por matar a Okami es más fuerte que su razón y eso le quita mucho de su poder estratégico.
“Oh hell on Earth” canta Rob zombie, mientras los héroes (y villano) de Boxworld hacen sus jugadas. Lumine y sus tentáculos que emergen de la tierra; Hito y Okami con su “lluvia de balas” y Mark, vigilando el área detrás de todos, en guardia y listo para atacar. “Violator, desecrator, turn around and meet the hater” Canta Rob Zombie y un ruido sordo llama la atención de todos, de pronto ven a Mark en el suelo y a su costado la sonrisa macabra del Comandante, que delata claramente que él fue quien lo noqueó.
“Demonoid Phenomenon, get it out, get it on” Dice el coro y mil truenos rompen el cielo Boxworldiano. Alec supo infundir miedo en sus oponentes y ahora ellos tiemblan.
Todos quedan mirando el sitio donde hasta hace sólo unos minutos estaba su enemigo y no saben que hacer. Cubren a Okami como pueden, pero una parte en sus mentes les dice que, si pudieron golpear tan fácilmente a Mark, todo esto es una pelea inútil.
Eso no importa, saben que deben salir vivos de esta. TIENEN que.
“Ah, the conquering worm…” Alec rozó el brazo de Hito y desapareció. El extra se pone paranoico. “...The horror of madness …The terminal sadness” Lumine siente un viento en su oreja izquierda y también pierde el control.
Un arma se dispara, eso siempre es mala señal. Los dos lanzan lo que tienen y la locura reina por unos segundos en el sitio. Algo suena. Nadie sabe que fue. Alec saltó y empujó con fuerza a uno por la espalda luego se teleportó y empujó al otro también.
“Enjoy that dead girl’s body”
Lumine y Hito se estrellan, quedando inconscientes de inmediato.
Okami se vuelve un amasijo de nervios; gira sobre si mismo, buscando encontrar al comandante. Pierde los estribos, saca sus armas, dispara como loco a la nada y grita para no desfallecer.
Algo lo detiene. Sabe que es el brazo de Alec, que se puso detrás suyo cuando él estaba distraído y sabe que lo van a matar.
La lluvia cae con más fuerza, rayos caen alrededor y todo parece estar hecho en colores blanco, gris y negro. Sólo los brillantes y enloquecidos ojos azules del comandante resaltan en la escena.
Unos distorsionados efectos de sonido son todo lo que se escucha en el ambiente; Alec se quedó en silencio, mirando a Okami como un depredador que examina a su victima antes de devorarla. Okami está paralizado, pero no quiere cerrar los ojos, porque un hombre como él SIEMPRE debe mirar a La Muerte a la cara.
De pronto, un ruido…
… Sangre…
… Y el comandante, retorciéndose en el suelo.
Un Hito-Swat acaba de dispararle a Alec en el hombro. Y no está solo, detrás del extra, la más grande masa de Hitos que se haya visto junta en el Boxworld aparece en escena y todos están listos para defender a su creador. Entonces (y sólo entonces) Okami suspira, aliviado.
La canción termina, la lluvia cesa y todo parece regresar a la normalidad.

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