lunes, 17 de enero de 2011

La ciudad y los nekos (Primera parte)

Contrario a lo pensamos de las yaoi-lover en el GR.A.N.O, su estadía en Planet Ayumu (o sea, la luna) no duró más de un par de semanas. Y no es que se hubiesen aburrido del sitio, sino que tuvieron que se chocaron con la dura realidad del trabajo del lunes, del descuento a los honorarios por la cantidad de días faltados y de la falta de dinero para presenciar al menos cinco minutos de amor yaoi en los diversos cafés de la ciudad (y es que un Ouran High School a escala planetaria no se mantiene solo, como se puede suponer); por eso, antes que terminase el mes, todas las chicas ya estaban de regreso en el Boxworld, trabajando incluso sobretiempo para ahorrar lo suficiente para poder volver apenas pudiesen a esa hermosa tierra llena de Yaoi.
Entre tanto, en la luna las cosas han cambiado. Los hitos yaoizados que Okami le dio a Ayumu (creados de tal manera que no infectan a otras personas y que no desaparecen cuando sus orejas son cortadas), desarrollaron rápidamente una cultura propia y razas distintivas que habitan ahora los diversos territorios del “Planet Ayumu”; estas razas se distinguen por el tipo de orejas que tienen, algunas de las cuales ya dejaron de ser felinas, para adoptar forma de otros animales (conejos, perros y osos son las más comunes); aún así y en honor a sus orígenes, se siguen considerando a si mismos como “neko-hitos”.
En las épocas de bajo turismo (como ahora que todas las yaoi lover están trabajando), los habitantes de la luna se dedican a la exportación de golosinas y la confección de moda (con una gran preferencia por los colores pastel); estos productos son extremadamente populares entre las chicas de Boxworld y los koreanitos en general (considerando que todos vienen con cartas coleccionables, con imágenes de los neko-hitos más populares).
En el aspecto político, la reina Ayumu gobierna con mano de hierro y sabiduría salomónica (o sea, haciendo que a todos los dividan en dos). Debajo de ella se encuentran los virreyes, representantes de todos los territorios, encargados de mantener la paz y armonía entre las diversas ciudades. A ellos les sigue la nobleza local; dueños de los café y fabricas, que son el núcleo económico del “planeta”. Luego viene la clase trabajadora, viviendo cómodamente gracias a la labor que desempeñan (Ayumu se encarga de que no exista un abuso de poder que no sea el suyo, por lo que nadie puede pagarle menos de lo debido a sus empleados, ni discriminarlos siquiera por la forma de sus orejas). Al final de la pirámide social, tenemos a los “desorejados”. Neko-hitos que, debido a faltas muy graves, han sido despojados permanentemente de sus “mimi” (u orejas) y condenados a pasar una vida de vergüenza, lejos de su tierra natal.
Por último, vale la pena mencionar que los habitantes de la luna poseen un interesante sistema de creencias religiosas, todas basadas en las sagradas palabras de la forma humana de la energía Yaoi: El rey Toth-oh.
La ciudad y los nekos
Desde un altar en lo alto del palacio real, Yaoi, el ente de los muchos nombres (el dios de los gustos ambiguos, el rey Toth-oh o Toto, para sus amigos) mira al pueblo, que viene a pedir la sabiduría de su soberana, Ayumu, sobre temas por demás importantes.
- ¡Nyee, Nyee, se llevó mi pastel! ¡Abuuu! – Denuncia un delgado muchacho con orejas de conejo
- ¡Pero es que estaba comiendo demasiado, mi reina! – Replica un andrógino y alto chico de rasgos caninos
- ¡Suficiente! ¡Que partan el pastel en dos! – La fujoshi (acosadora de chicos yaoi) Ayumu da su veredicto
- P-Pero mi reina… Eso no resuelve nada – El de las orejas de perro reclama
- Uhmm… - Piensa la reina – Quizás tengas razón… Quizás deberíamos cortar otra cosa por la mitad… Quizás deberíamos partirte A TI por la mitad… - Adriana (Ayumu) sonríe malévolamente, con mirada sicótica
- N-No… Está bien lo del pastel… Si, si… ¡Oh, mi reina, qué sabia es!
- Pero yo quería mi postre completo – Comienza a lamentar el conejo
- Cállate y corre – Le interrumpe el perro, luego vuelve a mirar a Ayumu, deshaciéndose en alabanzas, mientras retrocede rápidamente
Toto encuentra esto por demás divertido y celebra la escena, recostado en un diván de acero inolvidable y plumas de faisán, mientras dos muchachos pelan uvas para dárselas de comer en la boca.
El rey Toth-oh suspira, admirando todo lo que las yaoi lover y los neko-hitos han logrado: Un mundo de paz. Se levanta, cuan largo es y estira su moreno cuerpo para sentir la buena vibra de “Lovino,” la ciudad capital. La gente que entra al palacio lo ve e inclina la cabeza con solemne convicción; él agradece saludando con un gesto y las cadenas y piercings que adornan su (de otra manera desnudo) cuerpo tintinean ligeramente, como si todo su ser fuese capaz de hablar. Aquel que lo mira sospecha que él es el “más capo” de todos, pero nadie se atreve a preguntarle, porque todos temen lo que vaya a contestar.


Capítulo anterior:
Un mundo para Meryl

Este capítulo:
Parte 2
Parte 3

3 comentarios:

  1. HAHAHAHAHAHAHAHHAA xD tmr Nono está graciosisimo XDDDDDDDD

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  2. Todo xq es Toto, no? Es hermoso y omnipotente. Oh, Toth-oh! Rex tremendae magesta, qui salvando, salvas gratis *-*

    Friki-san

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  3. XD *colvulciono* demasiado!!!

    leonmathews

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