- ¿Qué vamos a hacer esta noche, Lumine? – Pregunta la menuda y relajada Meryl, mirando a su compañero de toda la vida
- Lo mismo que hacemos todas las noches, Meryl – Responde el albino y melenudo villano de la dimensión otaku
- ¿Ver coreanos?
- ¡NO! (aparte) ¡Tratar de destruir el Boxworld!
Meryl está recostada en su cama, mientras Lumine vocifera, moviéndose por todo el cuarto, algo sobre un nuevo orden mundial o una cosa así; la verdad es que ella está más interesada en terminar de decidir que botas usará para salir a la calle hoy, que en los jueguitos extraños a los que la tiene acostumbrada su mejor amigo. Meryl entiende que Gary (que es el verdadero nombre de Lumine) es un niño grande y que le gusta pensar que dominará el planeta alguna vez.
En contraste, Meryl podría considerarse una chica equilibrada, de esas pocas que entienden cómo funciona la realidad; es perfectamente normal en todo sentido (tanto que algunos la confunden con una alienigena del normalworld), pero basta con que le pongan al frente la imagen de un cantante coreano para que ella pierda todo el autocontrol del que siempre hace gala y empiece a gritar millones de “¡¡¡¡KYAAA!!!!”
Luego de ponerse un calzado afelpado que le queda de maravillas con su chompa morada a cuadros (esa que tiene una capucha divina) y de insistirle a Lumine que el cabello largo y blanco no combina con sus ojos rojos inyectados de furia y rencor a la humanidad (eso es taaaaan de la temporada pasada), decide salir a pasear con Gary por allí.
Lumine, distraído como siempre, sigue revisando la lista de materiales que comprará en el Metro de Pershing con Juan de Aliaga para armar su “Rayo emocionalmente extremo de la muerte” (En ingles, Emotional hardcore death ray) sin hacer caso a Meryl que le cuenta de los últimos chismes que leyó sobre un coreano churrisimo que canta K-pop. Ella finge no darse cuenta de que la ignoran, total, ya llegará el momento de hacerle pasar roche por no estar atento a lo que ella dice (que se habrá creído este Lumine-San).
De pronto, un no-coreano (que así divide Meryl a los chicos: los que son coreanos y los que no) medianamente pasable aparece de la nada entre Lumine y ella y la toma de la mano diciéndole “Mi dulce doncella, donde habíais estado toda mi vida”. Meryl da un rápido vistazo al chico y lo primero que le llama la atención es que con la mano que tiene libre está sujetando unos bocadillos de pollo chinos, cuyo nombre no puede recordar en este instante; luego de eso siguen los genéricos de ley, cabello corto, lentes negros, delgado y casi tan alto como Lumine (OBVIO que no está tan IN como cualquiera de sus coreanos); este chico la mira fijamente y casi tiene la cara pegada a la suya (cabe resaltar que si bien a ella no le atrae en lo absoluto, hay un montón de hito-chicas alrededor del tipo que miran a nuestra protagonista con una envidia malsana y eso le produce una alegría enorme); aún así, Meryl puede ver la cara de incomodidad de su amigo, frente al tipo lentudo (que dice llamarse Mark) y se da cuenta de lo divertido que sería explotar ese gracioso malestar.
¿Cuándo se dará cuenta que, si no es coreano, no va a pasar nada? – Se pregunta Meryl, pasados ya 15 minutos de halagadores versos que el muchacho le suelta a viva voz; tiene ganas de chotearlo, pero el puchero mortificado de Lumine es taaaaan lindo (y las maldiciones silenciosas de las extras genéricas que darían su alma al diablo por oír de labios de Mark mil veces menos de lo que le dicen a ella le causan tanta gracia) que vale la pena seguir parada allí.
- ¿Ya nos vamos? Tenemos que entrar comprar – Se anima a decir Gary, entre dientes, tratando de disimular su fastidio; Meryl lo mira, conteniendo la risa y tratando de parecer seria.
- Ok, Ok, si tu insistes – Dice finalmente nuestra protagonista - ¡Ah! Pero sólo si me dices cómo se llama el coreano papacito del que te estaba hablando – Ella sonríe maliciosamente al ver el gesto de desesperación de su amigo; ya casi no puede contener la carcajada que se le cuenta por los labios
- Neee… - Lumine queda pensativo
- Ya, ya, no molestes – Interrumpe el no coreano - ¿No ves que incomodas a la señorita?
- No te metas en donde no te importa – Dice el villano del boxworld, perdiendo un poco los estribos
- ¿Acaso me estás amenazando? – Responde Mark, tratando de no quedar como un cobarde frente a la “bella dama”.
Un silencio incómodo se establece entre ambos chicos, que cruzan miradas fieras, mientras Meryl (bastante divertida) se aparta a un costado, saca el iPod de su bolso de Hello Kitty (uno negro con diseños lila que compró en la tiendita otaku del Boxworld y que hace juego con su ropa) y se sienta en el Chiisai ki a escuchar a sus coreanos favoritos, a sabiendas que ambos “Machos alfa” (hombres tenían que ser) se van a pelear. – Sé que debería detener esto – Piensa ella – pero que dos hombres se peleen por mi es tan tierno…
Baja la mirada para ver sus listas de reproducción y apenas termina de elegir una (Lollipop de Big Bang), se da cuenta que la lucha ya empezó.
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MERYL-SAN
Nombre: Meryl (Joshi Kankoku, o Joshi-tan)
Objetivo: Divertirse. Tener todo lo que pueda que sea de coreanos
Obstáculo interno: No todo el mundo entiende su sentido del humor. Corea está lejos y lo que traen de ahí es caro
Naturaleza: El mundo es un lugar divertido, pero yo puedo hacer que lo sea aún más
Conducta: Suele ser tranquila, pensativa, tanto que a veces parece solitaria, pero esto cambia cuando ve algo coreano; pierde el control y se pone a gritar “KYAAA!”; puede llegar a ser agresiva con cualquiera q dañe a sus amados coreanos.
Meryl suele gastarle bromas pesadas a sus amigos; si bien a veces no entienden el chiste, la mayoría de veces terminan riendo con ella; claro que también los puede meter en apuros (cosa que no es su intención, pero igual termina disfrutando de todo el alboroto); pero bueno, al menos JAMAS se aburrirán a su costado.
XD meryl parece sobrada XDDDDDDDDDUUuU
ResponderEliminarme encanto la primera parte! :3 al estilo pinky y cerebro! x3! continua asi!! ;)
Ohhhhhhh, un comentario!! Q emoción!! Surry, siempre me alegra q nos comenten, gracias x escribir.
ResponderEliminarA proposito, anónimo, me encantó ese libro q sacaste, ese del cantar del mío cid. U rulz!!
me usta lumine!!^^* parece sexy
ResponderEliminarsoy otro anonimo x ceaka ... soy chika ^^ *(anonima)
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