lunes, 21 de febrero de 2011

Bonus Track: 30 años de corrupción legal en el Perú-3 (2da parte)

Corruptus in extremis
Por un momento, mi interlocutor se pierde en sus recuerdos; su mirada viaja entre la vitalidad juvenil y el cansado paso de los años. De pronto, vuelve en sí, se para y sirve un par de vasos de whisky etiqueta azul. Me ofrece uno y, aunque no bebo, me resulta imposible de rechazar.
EODH: ¿Cuál fue la propuesta política inicial de los corruptólogos?
JC: Un sinceramiento del estado y la sistematización completa de la corrupción, establecida en monopolios organizados; monopolios que, a corto plazo optimicen el servicio al público y que a largo plazo demuestren resultados REALES de cómo y en qué se gasta el dinero del estado
EODH: “Corromper para servir”
JC: Parece que ha estudiado nuestro ideario (Risas). Pero es cierto; en esos tiempos, la idea de pagar una tasa adicional a un representante gremial para agilizar TODOS los trámites de un proceso era ridícula; la sola idea era asociada a “organizar una mafia”. Debido a la burocracia gubernamental, existían al menos tres o cuatro pasos a seguir antes de conseguir hasta el más insignificante de los documentos y en cada uno de esos pasos se tenía que dar una “coima” (o “soborno”, como llamaban al “tributo solidario” en esa época) al encargado para que acelere el proceso. Lo que nosotros propusimos fue simplificar esto, estableciendo un “líder de equipo”, que se encargue de recibir un pago único, el cual sería repartido entre los encargados intermedios, logrando con esto que los trámites en general sean más rápidos y efectivos
EODH: Eso respecto a las instituciones gubernamentales, ¿pero qué hay de las contrataciones del estado y las famosas “planillas doradas”?
JC: Propusimos la elección a dedo de empresas prestadoras de servicios. Esto simplificaría mucho el proceso de elección y además, permitiría al corrupto obtener una comisión que se incluiría en el estado de cuenta, con lo que se sabría de antemano cuanto dinero se gasta realmente. Respecto al sueldo de los empleados del estado, hubo consenso sobre que la corrupción se vuelve menos eficaz mientras menos dinero se invierta en la gente que la practica
EODH: ¿No sería al contrario? O sea, mientras menos dinero se gane, más motivos para la corrupción existen
JC: Es una concepción errada que la mayoría tiene. Verá, a menor sueldo, el corrupto tiene que hacer más esfuerzo en compensar el dinero que “legalmente” no consigue, con lo que descuida su cargo. En este punto, la corrupción es ineficiente ya que, al descuidar su labor, pierde oportunidades mucho mejores de coima e incluso, puede volverse inepto para su cargo, perdiendo por entero el empleo. Como se dará cuenta, la idea no es hacer más corrupción, sino hacerla bien
EODH: Entiendo su punto. Para esa época, esas teorías habrán sido más que polémicas, ¿no es cierto?
JC: Si, hubo todo un debate moral al respecto. Nos llamaron locos, ebrios de poder
Por Dios y por la plata
La mirada de Don Jeremías se endurece y casi puede percibirse el amargo sabor de boca que le dejaron esas épocas oscuras.
EODH: ¿Le guarda algún rencor a sus detractores?
JC: No, en realidad hicieron lo que en ese momento parecía más inteligente, negar su propia corrupción, tal y como aprendieron desde siempre. Estratégicamente hablando, también les convenía tumbarnos para escalar algunos peldaños de poder como abanderados de la honestidad
EODH: ¿Y cómo reaccionó la población?
JC: Bueno, en ese tiempo, luego de organizarnos y presentar nuestro manifiesto ante los peruanos, hubo muchas manifestaciones y huelgas, en su mayoría organizadas por los propios corruptos, que se dieron cuenta de que no se les reconocían sus derechos y que se trataba a su estilo de vida con la misma ignorancia de la que, años atrás, fueron víctimas la homosexualidad y de la libertad de culto. Diferentes gremios que usaban la corrupción como medio de vida (Warcrafteros de la Legión no-muerta, nigromantes, manipuladores de magia negra y demonólogos, entre ellos) se unieron a nosotros, para reclamar el derecho a la corrupción y a ser corrupto
EODH: ¿Pero las ideologías de estos grupos no eran acaso totalmente ajenas a las de los “Corruptólogos”?
JC: Al contrario, gracias a sus enseñanzas pudimos al fin justificar la existencia de empleados y empresas “fantasma”, por cuyos derechos laborales también luchamos
El Dr. Chafloque no puede evitar sonreír maliciosamente, mientras me mira, como un niño que espera que le adivinen su travesura.

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