lunes, 17 de octubre de 2011

El amor después del Shoujo (7ma Parte)

-¿Por qué no buscamos a Friki en vez de quedarnos como autistas aquí? – Pregunta Guzana – Es más, Marianne ¿Por qué lo sacaste de escena en primer lugar?
- ¿Yo? Nena, créeme que estoy tan sorprendida como tú, no se supone que esto pasaría
- ¿Que Friki desaparezca o que estos tres no desaparezcan por más que quieras?
- TODO… O sea, yo sólo desee crear una prueba para Friki y estos tres aparecieron, se supone que iban a ayudarlo a cambiar y… Oh demonios… ¡Soy una idiota! ¡Cómo no me di cuenta!
- ¿Qué pasa? – La “radar de emociones” se pone nerviosa
- El Heartworld no es un solo lugar en el universo… Todo mundo tiene uno… Al tratar de modificar el mío para Friki…
- Terminaste metiéndote en el suyo... ¡Genial! – Reclama Guzana - ¿Alguna otra cosa que quieras decir?
- Que ahora que lo pienso, si él no cambia, nos quedamos atrapados por siempre con él
- Gracias por la noticia, chola, sos grossa, te amamos



-¡Cómo que este mundo es mío! – Dice Friki, sorprendido
- Así como lo escuchas – Dice el clon sin rostro – Cada persona en el mundo tiene su propio Heartworld, su mundo de sentimientos y afectos, que nos pone en contacto con lo que realmente somos… Todos, incluso tú; aunque en tu caso es más raro, ya que sueles bloquear tus sentimientos, al menos hasta hace poco
- ¿Yo? ¡Pero si soy de lo más normal! Me da miedo, siento cólera, me nace el cariño…
- Pero no dejas a nadie profundizar... Te bloqueas para evitar el dolor, niegas errores para no admitir que eres imperfecto, te encierras en el pasado para no aceptar que puedes cambiar
- ¿Otra vez con lo mismo?
- Es que todo está unido, tu apertura sentimental está atada a tu aceptación al cambio y quieras o no, tu inconsciente está empezando a hacerlo; primero Marianne, luego tus amigos, incluso un perfecto extraño, sólo porque dentro de ti quieres ser diferente
- Pero el cambio es malo – Murmura Friki, casi sin fuerzas
- No, sólo le temes
- No sé que haré si cambio, no sé como seré
- Esa es parte de la gracia, muchacho, sino mírame, yo era un hitotaku sin nombre, hasta que me inyectaron frikismo y ¡Zas! Me convertí en ti
- Yo… Yo no recuerdo nada de eso…
- Bueno, con el terror que le tienes al cambio, Okami tuvo que borrarte la memoria antes de que crashearas más… Lo de “radiactivamente friki” no es por las puras, quemaste tres hito-científicos antes de que te pusieran el calmante
- ¿Y por qué me dices todo eso ahora?
- ¿No es obvio? Ya eres lo suficientemente maduro para aceptarte y para cambiar… El Boxworld no es un mundo estable y pronto habrán muchos cambios, eso está en él guión
- Y dentro de esos cambios estoy yo, ¿no? – Algo cruje dentro de la cueva
- Exacto
- Cómo odio cuando alguien más tiene razón… Pero bueno, creo que esa será una de las primeras cosas que cambie -  El interior de la caverna se comienza a agrietar
- Eso quiere decir que…
- Si… Tienes razón, es momento de aceptar mi nuevo yo

La cueva se cae a pedazos y todo se hace luz; un lago aparece debajo de los pies de Friki y su reflejo, junto al clon sin rostro le aplauden.

- Felicidades, Shinji – dicen ambos
- ¿Qué demonios? – Se queja el otaku
“Gracias a mi padre”
- ¡Hey! De dónde salió eso
“Adiós a mi madre”
- ¿En serio es necesario eso?
“Y para todos los niños…”
- ¡Por Haruhi, no lo digan!
“Felicidades”
- Hideaki nos va a demandar con ganas – Friki se resigna
- Sólo falta una cosa – Dice el clon
- ¿Ahora qué?
- Una temporada de Boxworld no puede terminar sin una buena pelea, así que, tendrás que derrotar a todos tus egos
- ¿Es necesario?
- Bueno, si quieres nos ponemos a filosofar media hora más sobre lo que es el yo…
- No, no, ya voy, ya voy, así no juego
- Genial, entonces, la primera te la dejo fácil, sólo golpéame y absorbe mi poder
- Como digas, amigo, como tú digas

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