jueves, 9 de septiembre de 2010

Nihil Sine Lumine(Segunda parte)

Mientras tanto, en otro lado de la ciudad, para ser más exactos en las afueras del supermercado donde habita el Chiisai ki (uno de los mayores túmulos de frikismo puro de esta dimensión), se lleva a cabo la pelea más desigual que se haya visto: Ayumu, Kankoku-tan y Kaypaku luchando a perder contra SEINEN.
El sitio está desierto ya que, gracias al instinto cinematográfico propio de todo buen extra, los hito-empleados salieron corriendo despavorida y MUY ordenadamente fuera del local apenas vieron a los combatientes acercarse, mientras gritaban cada cinco minutos (perfectamente cronometrados, como se espera de ellos) cosas como “¡OH, DIOS, NOOOO!”, “I DON’T WANNA DIE”, “DETRÁS DE TI, IMBECIL” y demás.
Cabe mencionar que, desde que Chokobo se transformó en el Macho Latino, Okami, Hito y Friki previeron la posibilidad de que TODO se salga de control; fue por ello que coordinaron con el resto del grupo (con obvia excepción del normalworldiano) que el sitio ideal para un combate contra el Macho Latino sería el estacionamiento del supermercado en el cruce de Juan de Aliaga con Pershing. La decisión no fue sencilla y se tuvieron que barajar diversos elementos. La distancia fue un factor importante, así que cualquier desierto fuera de Lima era impensable; la teleportación de TODO el grupo, Macho Latino incluido, a un sitio remoto (como la Tecno-Antártida de los gamers) sería imposible en el tiempo necesario, por lo que tampoco pensaron en eso y ni hablar de llevar al “objetivo” al cuarto con el alce, porque NADIE sabe que pasaría si se llega a destruir ese lugar y no podían correr el riesgo; es por esto que ahora, el pequeño arbolito friki del Boxworld (El Chiisai Ki) es testigo mudo y directo de una de las batallas más impresionantes en la historia de esta dimensión.
De pronto, Un chorro de sangre baña las hojas del Chiisai Ki.
Si algún miembro del GRANO se hubiese quedado mirando al arbolito con la explicación anterior, de inmediato voltearía la mirada luego de la sorpresiva y sangrienta toma, sólo para descubrir a Seinen golpeando en el rostro a Mark y rompiéndole el tabique en el proceso. Luego, al abrir la toma, vería a varios neko-hitos y Hito-swats (armados hasta los dientes) tratando inútilmente de detener a lo que antes fue Chokobo.
Las chicas intentan defender a su amigo, metiéndose en la lucha, pero el descontrolado Macho Latino es demasiado brutal en sus ataques y ellas no pueden esquivar los golpes por mucho tiempo.
La primera en bajar la guardia es Adriana (Ayumu); su energía Yaoi es inútil contra tanto shounen concentrado y termina empujada hacia el cielo. Justo cuando los pies de la creadora de Neko-Hitos están a la altura del rostro de Seinen, este los toma con su mano y, usando a Ayumu de garrote, golpea a Kankoku-tan y a Kaipaku en el torso. Ambos vuelan también por los aires, sólo para ser rematados, primero por una Adriana lanzada hacia ellos y luego por sendos rayos de energía shounen que los elevan cada vez más, entre gritos de dolor indescriptibles.
El Macho Latino comienza a cargar una bola de energía en su mano derecha, mientras con la izquierda lanza varias rondas de sendos “machongan” a sus objetivos, sin darles pausa alguna. Luego de cinco eternos segundos, considera que la esfera es lo suficientemente grande como para aniquilar a sus oponentes y la dispara contra ellos sin siquiera titubear… Sólo para estrellarse contra un muro de Neko-hitos y hito-swats que, como parte de del código de ética de todo extra, se sacrifican para salvar a los héroes de esta historia. Seinen, ignorante de esta regla, queda desconcertado.
Los tres héroes al fin pueden caer contra el suelo y, muy adoloridos, tratan de reincorporarse.
- Okeeeeeey – Se queja Ayumu – Definitivamente el “Vamos a atacarlo de frente” fue un plan estúpido
- Ouch – Asiente Kankoku-tan – Pero ahora ¿Qué hacemos? O sea, atacar de lejitos no es mi especialidad
- Pus va a tener que serla – El Agente Sugaota se come el resto de su frase, al darse cuenta que los atacan de nuevo.
Los tres saltan, evitando un rayo del Macho Latino y luego se mueven velozmente para esquivar otros cientos más. Ayumu comienza a cargar energía Yaoi en sus manos, pero Seinen le gana la iniciativa y concentra sus ataques en ella, quitándole la concentración.
- Ahm… Chicos… - Titubea Adriana, esquivando apenas los ataques – ¿Me ayudan?
- A la próxima, pídelo “por favor” – Dice Meryl, golpeando el piso con gran fuerza, haciendo volar grandes trozos de asfalto que lanza a su enemigo
- Eso fue geni…. ¡KYAAA! – Ayumu grita al verse sorprendida por la onda expansiva del golpe de Meryl, que la tumba en el suelo
- ¡ESQUIVA! – Grita Meryl y Ayumu no sabe si es por el golpe que la fanática de los koreanitos lanzó o por todos los rayos que el Macho latino está a punto de tirar
- No te preocupes, ya lo tengo todo resuelto – Responde Adriana, aún en el suelo – ¡Observa mi técnica! ¡Rodar, rodar, rodar!- La Reina de los Neko-Hitos canturrea, mientras gira por el suelo, escapando de los disparos de Seinen.
- ¡Mark! – Dice Joshi Kankoku y su voz parece hecha de cuchillas - ¿Cuándo piensas hacer algo?
- ¡AHORA! – Grita el jefe del cuarto nivel de la Agencia de Inteligencia de Boxworld y una explosión retumba tras él. Un tanque gigantesco dispara su carga contra Seinen y lo empuja varios centímetros de su lugar original.
- ¡Excelente!– Dice el maniático Macho Latino, mientras sacude de su pecho pedazos del proyectil que le dispararon – Parece que están descansados, ahora toca el segundo round
- ¿S-segundo round? – Tartamudea Meryl, totalmente sorprendida al ver que su enemigo sigue intacto
- Claro ¿O creen que dejé que caigan al suelo y que los ataqué de lejos sólo porque si? – Seinen abre los ojos psicóticamente y deja escapar una horrible risa – jAJajA ¡Esto es tan divertido! ¡Hace años que no jugaba así! … Pero bueno, ahora si… Continuemos


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