Si alguien pudiese entrar en la mente de Gary, lo primero que vería en este momento sería un enorme teatro, flotando a través de una oscuridad infinita e iluminado por imaginarios reflectores. El telón consta de dos enormes y gruesas telas, una de color morado y otra totalmente negra, que dividen el escenario por la mitad. En el fondo del escenario se ve un paisaje extraño; un sitio hermoso y horrible a la vez; tan real y falso como el propio teatro y al que Gary llama simplemente “Paradise Lost”.
En medio del escenario, mirando hacia el fondo, se encuentra un acurrucado y sollozante Gary, observado desde el extremo negro del teatro por Lumine. Pareciera que el villano y su contraparte acabasen de discutir, ya que ninguno se habla, dándole al lugar una vibra de tensa calma.
- Todo está saliendo como lo planee – Dice Lumine, rompiendo el silencio – Y todo gracias a ti y a tus lindos trucos – El villano se arrodilla y acaricia el cabello de su contraparte
- ¿Estás seguro que esta es la única forma? – Pregunta Gary, casi entre murmullos, levantando un poco el rostro
- Si – Lumine responde en forma tajante
- ¿Y qué pasará con nosotros? – Gary trata de no llorar más
- Voy a salvarnos - Dice el villano, mientras apoya la cabeza de Gary sobre su pecho – Como siempre lo he hecho… Sólo confía en mí, recuerda que YO soy tu UNICO amigo
De vuelta al mundo normal, la escena no podría ser más perturbadora; el cuarto de Friki-san está repleto de líneas negras con bordes morados que chocan contra las paredes, rebotando de un lado a otro, lo que indica que la energía emocional extrema se ha salido de control.
En medio de esto, Lumine habla a la nada, abrazando a un imaginario Gary al que sólo ve en su mente.
- Ahora sólo falta que uses tu poder una vez más, mi querido niño – Dice el villano, siniestro - Sólo una vez más y todo estará listo
- Pero ya no quiero manipular la casualidad – Lumine se teleporta a unos centímetros de distancia, transformándose en Gary y sentándose como si alguien lo abrazara – Hacer eso daña a los demás… Y me daña…
- Pequeño Gary – Dice Lumine – Ya antes manipulaste la realidad de Boxworld, aún a mis espaldas ¿Y ahora te da miedo eso? Está bien, si no puedes hacer esto por mí, entonces dejaré de ser tu amigo ¿Acaso quieres eso? ¿Quieres que te sigan usando? ¿Quieres que NADIE se acuerde de ti?
- ¡NO! – Grita Gary, llorando – E-está bien haré lo que pidas, sólo recuerda lo que prometiste
- Claro – Responde Lumine – Okami, Hito y Friki estarán a salvo – Una sombra cubre los ojos del villano, haciéndolo lucir más terrible – Cuando todo estalle, la dimensión del cuarto con el alce aparecerá… Hito y Friki tardarán mucho en encontrar a Moetaku; al regresar del Normalworld, sólo encontrarán ese sitio
- Sólo hay un pequeño error en tu plan – Dice Friki, surgiendo de la nada, a espaldas del villano junto con Okami y Hito – Te olvidaste del factor “Por casualidad, Friki y Hito aparecen justo al costado de Okami y lo traen de inmediato”
- ¡¡¡¡QUE!!!! – Lumine palidece aún más que de costumbre y se pone de pie, furioso, incriminando a la nada - ¡GARY! ¿¡QUÉ HICISTE!? ¡ERES UN IMBECIL!
- ¿Él? – Dice Okami, cortando en seco al descontrolado Lumine – Juntaste a tres de los mejores estrategas de Boxworld y dejaste que escuchen tu plan ¿Y EL es el imbecil?
- ¡No dejaré que lo arruinen! –Escupe Lumine – Nada arruinará el plan
Apenas dice esto, la energía Emocional Extrema se acumula a espaldas del villano, dándole la apariencia de tener alas.
- Caballeros – Dice Hito, sacando su estuche de guitarra, repleta de armas – Es momento de la serenata
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