Un haz de luz irrumpe a sólo metros de una mágica ciudad, llena de finos edificios de aspecto renacentista, completamente hechos con el material más caro y fino jamás creado: acero inolvidable. De ella surgen Kankoku, Ayumu y Kaypaku, todos maravillados de ver dónde están. También aparecen Guzana, descendiendo grácil y lentamente desde lo alto y Seinen, que apenas intenta atacar a los héroes, siente un súbito debilitamiento corporal.
Su sorpresa es mayor cuando ve que en el cielo nocturno de la ciudad, un brillante cubo azulado flota, adornando la cúpula celeste.
- ¡¿Q-Qué has hecho?! – Escupe el Macho Latino
- Nos traje a la luna, obviamente – Responde Guzana
- Wiii, estamos en mi casa – Se emociona Ayumu al ver por primera vez el sitio donde va a vivir – Es más hermosa de lo que pensé… Pero ¿Por qué?
- Porqué toda la energía shoujo del Boxworld esta aquí – Dice Guzana, como si fuese lo más elemental del mundo, mientras esquiva a un Macho Latino que se rehúsa a ser derrotado
- ¡Y el shoujo neutraliza al shounen! – Dice Meryl, tratando de sonar como si ya hubiese pensado desde un principio; luego da un salto y patea a Seinen en el rostro, cuando este viene a atacarla
- Es lo primero que tuvieron que hacer, pues – Completa la chica del mechón sólido y luego infla sus mejillas de disgusto al ver que Kankoku golpea al Macho Latino - ¡Hey, no golpees el cuerpo de mi chokobito! Yo lo puedo volver a la normalidad
- Eh… No lo estamos golpeando – Dice Ayumu, mientras le lanza rayos consecutivos al enemigo, con una risa que grita “venganza” – Lo estamos “debilitando” para que lo puedas curar
- A-Ah… Claro – Completa Kaypaku, que parece no muy afectado por todo el shoujo que lo rodea, golpeando a Seinen en un súper mega combo de diez mil puñetazos – No es que nos estemos desquitando, es sólo que te queremos ayu…
Mark no termina su frase, el Macho Latino toma uno de sus puños y se aferra de él, absorbiendo toda la energía shounen de Kaypaku. El Agente Sugaota cae pesadamente contra el suelo, mientras Seinen se para y mira a sus enemigas con sardónica sonrisa.
- Okeeey, eso fue interesante… Así que el shounen en este tipo es artificial – El Macho Latino mira a Mark, inconsciente – Con razón no le afectaba este sitio… Pero no importa, al menos me servirá… Bueeeeeno, creo que es hora que pelee en serio, ¿No?... ¿Qué dicen chicas? Round 4… ¡Fight!
A pesar de las palabras de Seinen, las chicas saben que ahora pueden pelear en igualdad de condiciones con el descontrolado elemental de Shounen y esto se demuestra en que ahora sus ataques son esquivables y que de cuando en cuando logran acertarle algún golpe.
Seinen tiene que ser rápido si desea ganar, es por eso que ya no concentra enormes machongan, sino que dispara varios pequeños, tratando de desestabilizar a sus rivales. Ayumu y Kankoku distraen la atención del Macho Latino, forzándolo a defenderse de los patadones y rayos que le lanzan, para darle tiempo a Guzana a que vuelva a conjurar algo útil.
La maga del mechón sólido no quiere dañar a lo que queda de su enamorado, pero sabe que sólo cuando esté inconciente podrá hacer el ritual de curación. La radar de emociones levanta una de sus manos y flota un poco mientras grita “¡Azarath... Metrion... ZINTHOS!”; las chicas por instinto saben que deben salir de donde están, pero el Macho Latino no y es por eso que recibe de lleno la explosión que el hechizo causa. Seinen sale volando, pero de inmediato da un giro en el aire y se estabiliza, aprovechando el impulso para descargar sendos machongan a sus enemigas.
Meryl, con quien no funciona dos veces la misma técnica (sobre todo cuando el oponente está debilitado), detiene el ataque con las manos, gira sobre si misma y se lo devuelve al Macho Latino que, sobreponiéndose a su sorpresa, imita a su rival, esta vez apuntando a Adriana; ella, que no es tan fuerte como su amiga, intenta esquivar, sabiendo que si no lo hace terminará de nuevo como el bate de béisbol humano de Seinen.
Muy tarde, Ayumu la pensó demasiado; la bola está ya casi en su rostro… Y se rebota. La creadora de neko-hitos no sabe que pasa, pero pronto se da cuenta que una barrera la ha cubierto y que Guzana le guiña un ojo mientras recita “¡Grantico! ¡Palmadi! ¡Zum!”. Adriana sonríe y, ya más confiada, estira sus brazos a los costados y dispara varios rayos, que se extienden a lo lejos para luego curvarse, juntarse y estrellarse contra el macho latino.
El enemigo, más alerta que de costumbre, adivina la jugada justo antes que los rayos impacten, pero no logra escapar de la onda expansiva que dan al chocar sus potencias. Usando toda su fuerza de voluntad, Seinen se fuerza a si mismo a no ser empujado por la explosión y, con el pecho lacerado por los ataques, grita para darse fuerza y no hacer caso de su dolor.
El grito hace profunda mella en Guzana, que sabe que dentro del impredecible Seinen está atrapado su amado Chokobo y por un instante pierde su concentración. El Macho Latino se da cuenta de esto… Y la ataca.
Las chicas se lanzan a proteger a la maga, pero unos rayos, disparados con mortal precisión, las obligan a esquivar como pueden, desperdiciando así preciosos segundos. Seinen estira sus puños y Guzana lo mira, casi llorosa, sin intenciones de moverse.
Cuando el Macho Latino se da cuenta de lo que en verdad pasa, ya es demasiado tarde para evitarlo. A centímetros de la radar de emociones, el elemental de shounen logra escuchar lo que ella murmura: “Yu Mo Gui Gwai Fai Di Zao” Y sabe que sea lo que sea que esté diciendo, va a terminar en algo que le hará “boom” en el rostro.
Pero no.
Seinen se equivoca. Su puño impacta en el rostro de Guzana y lo atraviesa como si fuese humo; eso lo desestabiliza y le hace caer. La chica del mechón sólido aprovecha el momento y lo toma de la mano, mirándole a los ojos para decirle…
- Chokobo, va a salir “Kuroshitsuji” Segunda Temporada, ¿La vemos?
- ¿Y-Yaoi? ¡YA! Pero me dejar usar las orejas de gato que compré – El cuerpo de Seinen se rompe como un cascarón de cristal y de él sale el normalworldiano, completamente normal
Meryl y Ayumu se quedan en blanco, paralizadas y convertidas en estatuas de marfil; cuando logran mover al menos algo de sus músculos, se miran y dicen al mismo tiempo “¿Qué demonios fue eso?”, señalando a los dos tortolos. Y a lo lejos voz femenina les responde “Es amor, my darlings, simplemente amor…”
Cuando ellas voltean no ven a nadie… Bueno, exceptuando los cientos de yaoi-lovers que viven en la luna y que hace rato han estado mirando la pelea, pero no se atrevieron a intervenir porque va contra todos sus principios el ayudar a que se junte una pareja heterosexual.
Guzana se abalanza sobre Chokobo y lo abraza (para asco de todas las chicas del sitio), poniendose a llorar.
- ¿Qué pasó, pedacito? ¿Por qué lloras? – Dice él, ignorante de TODO lo que ha pasado
- Nada, nada – Dice ella, aferrándose con más fuerza a su enamorado – Es sólo que... – Guzana no termina su frase, sólo lo mira, hace una pausa y besa a Chokobo sabiendo que ya nada los puede separar.
Excepto Chokobo, que como siempre malogra el Feeling del momento.
- Eh… Chokobita – Dice el anti-climatico normalworldiano - ¿En dónde estamos?
- ¿Qué hace tu boca hablando y no besando la mía?
- No contestes mi pregunta con otra preg…
- Las pelotas
- ¡Oye, pero…!
- ¡Cállate y bésame, tonto!
Chokobo se rinde, alzando los hombros y luego toma a Guzana entre sus brazos y la vuelve a besar.
De vuelta en Boxworld, la gente se reúne; abrazándose en el reencuentro, perdonando errores y contándose todo lo que pasó.
- Así que eres el nuevo Lumine – Dice Kaypaku, mirando con desconfianza al semi-villano
- Heme aquí – Responde el “malvado” de la manera más posera posible
- ¿Y tú que planeas? – Inquiere el Agente Sugaota – ¿También destruir a la humanidad?
- ¿Destruirla? – Dice, poniéndose detrás Mark, a gran velocidad – Jamás pensaría en eso… No pretendo destruirla, quiero enseñarle nuevas formas de amar
Al decir esto, acaricia el hombro de Kaypaku.
Todos los que aún pueden considerarse “hombres” salen corriendo, asustados.
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