En el teatro de la mente de Gary, mil y un obras se están actuando a la vez; mil y un obras en las que el controlador de la casualidad es humillado y golpeado; burlado y despreciado; olvidado y dado por perdido.
El público imaginario aplaude al malévolo director de este espectáculo, Lumine Noir. El villano estrella, sin compasión, frutos de los más tristes recuerdos contra la ensangrentada nieve del Paradise Lost, causando en su alter ego niveles nunca antes vistos de dolor.
Gary está atrapado en sus memorias, sabiendo que fuera de su mente, su alter ego está a punto de matar a los pocos que pudo llamar “amigos”. El controlador de la casualidad no se atreve siquiera a utilizar más su poder, ya que, si la situación es terrible ahora, al forzar el azar, la tragedia equivalente la volvería peor. Eso lo sabe Noir y se aprovecha de la situación.
El miedo y la tristeza crecen, la confusión es más grande y Gary siente que ya no puede más.
De pronto, una mano aparece a su costado, sujetando entre sus dedos una “manzana” del Paradise Lost y luego escucha en su oído un susurro que lo hace, pero no de miedo, temblar – Tonto, mi pequeño tonto; te sumes tanto en la tristeza, que hasta te olvidas de mí… Hm, hm, hm… No importa, yo te haré recordar
Al decir esto, la mano aplasta el fruto y la sangre derramada se desliza hacia el suelo…
Entonces Gary se da cuenta de todo y dice “¡Eres tu!”.
En el mundo real, Lumine Noir está por lograr su cometido; tiene a Hito, Okami y Friki en el suelo, incapaces de defenderse, débiles por el combate e inmovilizados por tentáculos negros que sujetan sus extremidades; los tres aún luchan por liberarse, pero su estado es lamentable y su resistencia, inútil. El villano comienza a crear una esfera negra en sus manos, una esfera llena de un poder funesto y de todo el odio que el melenudo siente por si mismo y por la humanidad y la lanza, sabiendo que el impacto los matará, lenta, dolorosamente, tal como él también desea morir… Pero falla.
Friki trata de salir del susto de sentir la onda expansiva de la maligna esfera a centímetros de su rostro y voltea la mirada, sólo para encontrar al oscuro villano retorciéndose de dolor, mientras una energía brillante y morada sale de su cuerpo.
- ¡NO!… ¡TU NO! ¡TU NO! – Grita el melenudo, mientras la extraña energía se chorrea por la primera pared que encuentra. Luego hay una pequeña explosión, un brillo violeta que baña el cuarto y dos figuras se forman en medio del lugar: Gary, acurrucado como cuando estaba en el teatro y un sujeto idéntico a él, pero con ojos casi por enteros, en blanco.
- Soy la luz al final del abismo – Este sujeto de cabello negro y corto, con rostro andrógino y morada vestimenta deja oír su fina, pero firme voz – Soy la belleza que oculta la más terrible maldad, soy aquel que ama, soy PURPLE LUMINE-SAN.
- ¡Increíble! – Exclama Hito – ¡Es otro Lumine! Y está del lado de los buen…
- ¡NO! – Interrumpe Purple – ¡Un Lumine JAMAS será bueno, porque Gary JAMAS será malo!… Pero así como Noir es la maldad que sólo ve lo triste de la vida…
- Purple sólo ve la belleza – Completa Noir, mientras lanza una esfera negra, atacando al nuevo rival
El villano de los ojos blancos desvía el ataque con las manos, de manera excesivamente posera, dejando que la bola explote en lo poco que queda del destruido techo del cuarto de Friki.
- Eres un niño travieso, Noir – Dice el morado enemigo, mientras esquiva gracilmente los tentáculos de su rival, dando giros y piruetas dignas de un bailarín de ballet profesional – Te pusiste a jugar tanto tiempo con nuestro pequeño que ya se había olvidado de mí
- ¡Entonces por qué aún existes! – el oscuro melenudo no detiene su ataque y ahora se vuelve energía negra, que se estrella en el cuerpo de su objetivo
- Eso se lo debo a todos sus amigos – Responde Purple Lumine, con una sonrisa en sus labios, mientras atrapa con sus manos al transformado Noir y lo lanza en dirección contraria – Veras, “gemelito”, gracias a ellos es que sigo vivo; ellos le recuerdan a Gary que no todo en el mundo es tristeza y soledad
Noir mira a Purple, impávido.
- Sabes que eso ya no tiene importancia, ¿no? – El oscuro villano baja la guardia y mira al cielo – En pocos minutos todo habrá terminado, el Macho Latino explotará y esta pequeña muestra de “Crecimiento personal” de nuestro pequeño Gary significará menos que nada
- En eso te equivocas – Okami apenas puede hablar – La energía shounen se siente más débil en este mundo… Chokobo ya no está acá
Gary alza la mirada, sorprendido, al tiempo que Noir voltea el rostro para observar a Moetaku. El negro alter ego examina al científico, como buscando revelar la mentira que ocultan sus palabras, pero pronto se da cuenta que todo lo que dijo es verdad.
- Eso significa que he perdido, ¿no? – Noir habla con resignación – He fallado en todo; no pude proteger a Gary, no pude evitarle el sufrir; de hecho, en mi afán por salvarlo del abuso, terminé dándole algo peor… Yo… Yo sé que debo redimir esto… Y sé lo que debo hacer...
Apenas dice esto, lanza una onda de energía oscura que manda a todos a volar. Sólo Noir y Gary quedan en el sitio, el primero de pie, mirando con tristeza al segundo, aún acurrucado, pero con mirada confundida.
- Mi pobre e indefenso Gary – Dice Noir, abalanzándose para ahorcar a su contraparte – Ya nadie te hará daño, ahora vamos a morir
- Creo que te olvidas de algo – Responde Gary, deteniendo con sus manos a Noir – Yo también sé pelear
Luego de eso, saca volando al villano, que se estrella contra un pedazo de pared.
Gary, por iniciativa propia decide enfrentar a su lado oscuro y parece saber cómo ganarle. Noir se para y le lanza rayos de energía, convencido de que la única manera de ayudar a su “pequeño” es llevándolo a la tumba. El manipulador de casualidad no esquiva, sino que sigue avanzando hacia su contraparte, sin recibir daño alguno. El negro villano no entiende que pasa y sólo atina a correr y golpear. A milímetros del rostro de su objetivo, una barrera lo detiene, haciéndolo rebotar hace el lado contrario. Lumine Noir mira a Friki, seguro de que él ayudó a su alter ego y se sorprende al darse cuenta que los tres héroes de Boxworld están aún inconscientes.
- Parece que aún no lo entiendes – Dice Purple Lumine, parado al costado de Noir, sin un solo rasguño en el cuerpo – Gary siempre fue el más fuerte de nosotros, siempre tuvo mayor voluntad... Y es su voluntad la que ha decidido que ni tú, ni yo lo podemos lastimar
Ambos se transforman en dos rayos de energía, una negra y otra morada. Ambas energías se entrelazan y mezclan, hasta fusionarse por completo, convirtiéndose en una versión infantil de Gary-san. Este niño luce sucio y sollozante, como si alguien le hubiese acabado de golpear. Entonces, el verdadero Gary se le acerca y dice – Si no te paras y peleas, esos niños no te dejarán de molestar… Vamos, ya no llores, amiguito… Ven, te quiero abrazar
El cuerpo del niño vuelve a convertirse en energías negra y morada y rápidamente entran en el cuerpo de Gary. Él se levanta y suspira, aliviado, para luego transformarse en un nuevo ser. Un esbelto hombre, de corto cabello negro, con un ojo blanco y otro violeta mira al cielo de Boxworld, sintiéndose poderosamente bien.
- Soy Gary – Dice para si mismo – Domino casualidad y la tragedia porque ese es el poder que se me dio… Pero también soy otro; un villano que a veces parece bueno; un abismo que termina en la luz; soy horror y belleza, odio y amor… Soy LUMINE PARADISE LOST.
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