miércoles, 18 de agosto de 2010

Street Otaku II(sexta parte)

Lumine y Hito corren para alcanzar a las chicas en casa de Friki-san. Demoraron más de lo previsto, ya que el villano de Boxworld tuvo que buscar su celular en medio de los escombros, insistiendo estar seguro que su amiga Meryl debía estar muy preocupada por él y por eso SI o SI debía mandarle un mensaje. Demás está describir la desesperación de Hito-san por llegar a la casa del otaku, ya que sabe que cada segundo fuera de la dimensión otaku, los poderes de Okami se debilitan, como efecto secundario de haberse inoculado frikismo puro, siendo él un “protagonista”. Pensamientos terribles pasan a través de la mente del extra, imaginando cómo su amigo pierde su naturaleza otaku, dejando de lado su colección de mangas Moe y botando su altar a la diosa Haruhi, para coger los clasificados del periódico de Normalworld y buscarse un empleo NORMAL.

Y así, lo siguiente que se ve es a un Alfredo MUY enojado, arrastrando de la chompa a Lumine, mientras este, bastante distraído (y ya con celular en mano) envía un mensaje a su mejor amiga.

Una hora después, Hito (agotado de tanto jalar) y Lumine (más fresco que de costumbre) llegan a casa de Friki… Y la encuentran vacía… Bueno, descontando al propio Friki, que, sorprendentemente está mucho menos magullado de lo que podría esperarse luego de un ataque directo del macho latino, todo gracias al poder curativo del frikismo puro.

Luego de un breve cambio de información (y de llamar a Mark para avisarle lo que pasó con Chokobo), todos se quedan en silencio por unos segundos.

- ¿Entonces qué hacemos? – Pregunta Friki, para romper la pausa

- Tu vas a rescatar a Okami – Dice hito, con la voz quebrada – Nosotros vamos a neutralizar a Chok… Al Macho Latino

- “Nosotros” no – Interrumpe Lumine – Hito, tu ahora estás más preocupado por Okami que por lo que pueda pasar aquí

- Él es mi amigo y me preocupa – Alfredo trata de disimular sus nervios - pero ahora TODOS corren un riesgo mayor y yo…

- No, man, Lumine tiene razón – Friki corta en seco – Estratégicamente hablando, ahora sólo serías un estorbo aquí – El clon de hito, convertido en protagonista, camina hacia su guardarropa y saca su terno-inhibidor-de-frikismo-y-mini-portal-a-Normalworld – Es por eso que tú y yo iremos juntos a salvar a Okami

- Y no te preocupes, futuro esclavo de mi reino – Dice Lumine, tratando de darle ánimos a su amigo – Yo me encargaré de proteger al resto, es una promesa

Friki se pone el terno y apenas termina de ajustarse la corbata, un portal que recuerda a los de “Diablo II” se abre frente al otaku. Friki le hace una señal a Hito y ambos entran, dejando a Lumine solo en el cuarto.

El villano de Boxworld mira hacia la nada y comienza a temblar. Okami está en un mundo que podría hacerle algo PEOR que matarlo; Friki y Hito están lejos, dejando al grupo sin sus mejores estrategas, justo cuando más los necesitan. El resto está peleando contra un Macho Latino fuera de control; algo que de por si ya es difícil, pero a esto se le suma el hecho de que el elemental shounen está a punto de estallar.

Lumine cae de bruces al suelo, al darse cuenta que las probabilidades de sobrevivir son casi nulas, porque sin energía shoujo que lo ponga a raya, el shounen se extenderá por todo el mundo, transformando a cada Boxworldiano en un “macho latino” que (en cuestión de segundos) también estallará, ocasionando una reacción en cadena que destruirá al Boxworld, sacando de su orbita a la luna y llevando a las chicas que viven en ella a una trayectoria imparable, con destino al sol…

- Y eso no podría ser más genial – Grita Lumine, riendo como un maniático, porque TODO ha salido según el plan.



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Nihil sine Lumine

miércoles, 11 de agosto de 2010

Street Otaku II(quinta parte)

El cuarto de Friki está tan destrozado que parece un escenario sacado de “Left 4 Dead”; casi sin techo, pedazos de vidrio y escombros regados en el suelo, papeles volando por todo el sitio y enormes manchas de sangre, como si alguien hubiera arrastrado algo empapado de eso, en las paredes.

Pero eso NO es lo que asusta a Kankoku-tan y Ayumu, sino lo que ven en la esquina de la habitación: Un amasijo de carne que pareciera ser la cara de Friki, un descontrolado Macho Latino que intenta golpear al otaku y una desesperada Guzana, que, poniéndose frente a Friki para protegerlo, trata de calmar a su novio.

- Debes resistirlo, cariño, ese no eres tú – Dice Guzana, casi entre lágrimas

- P-Pedacito… Yo… Yo… - Por un segundo, la voz de Chokobo vuelve

- Sé lo que sientes – La chica del mechón sólido usa sus poderes empáticos – Pero no tienes por qué temer… Qué importa cómo nací, lo único que importa es que te amo demasiado y nunca voy a dejarte

- Porque te hicieron para eso – Responde con amargura la horrenda voz del Macho Latino

- No, porque YO decidí amarte – Guzana, conteniendo los sollozos, habla con decisión

- De… Debes… des… hacer – Friki, que se ha empezado a curar con sus poderes friki, habla con suma dificultad y parece ahogarse entre palabra y palabra– Debes… deshacerte… de… ese… poder… No… puedes… controlarlo… Te va… a… a… Matar…

- ¿Qué? - Dice la voz de Chokobo – Es cierto… Debo… Ah… Ah… ¡AHHHHH! – El cuerpo del normalworldiano empieza a retorcerse, mientras lanza alaridos de dolor – ¡AHHHH! ¡AAHHG! – Poco a poco, el Macho latino deja de temblar y se para firmemente; en sus gritos se refleja ahora una brutalidad gutural - ¡ARHHRG! AAAAAAAAAAAAHRG! – La voz sobrenatural es ahora la que grita y en el rostro del chico se reflejan las ansias de matar

- Chokobo… – Dice Guzana

- Ore wa “Chokobo” ja nai (No soy Chokobo) – La horrenda voz retumba en oídos de todos – O namae wa SEINEN-Desu! (¡Mi nombre es SEINEN!)

Apenas dice esto, se abalanza para matar a Friki, golpeando a su paso a Guzana.

Meryl y Adriana reaccionan y mientras la primera patea los puños de Seinen para desviar el impacto; la segunda (ayudada por sus neko-hitos) saca a Friki y Guzana del rango de ataque.

Nadie pregunta nada, Ayumu y Kankoku-tan saben perfectamente que hacer; desde el momento en que Chokobo adquirió los poderes del Macho Latino, Friki les advirtió lo que podría pasar. Ambas luchan, sacando al Macho Latino del cuarto, para poder pelear en campo abierto, dónde tienen más posibilidades de esquivar. Poco a poco se alejan del sitio, llevando a Seinen a un punto desértico ya antes coordinado, donde saben que no habrá nadie a quien pueda lastimar.

Sólo Guzana se queda con Friki en la habitación, tratando de ayudarlo a sanar.

- Lo siento – Dice Friki a Guzana, con el rostro ligeramente regenerado, recostado en una pared

- ¿Por qué? – Pregunta la radar de emociones, con increíble tranquilidad – Hasta donde sé, gracias a ti estoy viva y fue con tu ayuda que conocí a mi gran amor

- Pero…

- Ya, dime, ¿cómo lo salvo? – El homúnculo de energía emotiva suelta la pregunta con suma frescura

- ¿Qué?

- Eso, pues ¿Cómo le saco lo macho a mi Chokobito? Quizás podría ir a su tienda y sacar los videos de Gravitation, eso seguro dará efecto

- No… No es tan… fácil…

- ¿Qué? ¿Tiene que ser algo más fuerte? Me parece que por ahí él tenía la trilogía de Boku no Piko…

- El shounen… El shounen neutraliza la energía Yaoi

- Awwww… Ahí se fue mi plan para ponerle nekomimi

- Esto… es serio – La voz de friki suena sombría – La energía… shounen…

- Si, ya sé, ya sé, Okami ya lo dijo – Guzana intenta evitar que Friki hable demasiado - La energía Shounen poseyó a mi chiquito y tenemos que salvarlo antes que lo mate… Creo que tiene que ver con eso de que todas las chicas de Boxworld se mudaron a la luna o algo así…

- ¡QUE! – Friki se agita – E-es por eso que…la energía… dentro de… Chokobo… ha mutado… y se ha transformado… en… en…

- ¿En Seinen? – La chica del mechón sólido completa la frase del otaku y este asiente

- Si no lo detenemos… Estallará… y destruirá todo el… el…

- ¿El mundo?... Cielos soy buena adivinando… Aguanta ¡¿Qué?!

- Todas las chicas… tienen dentro de ellas… energía Shoujo… Eso es lo único… que neutraliza al Shounen… y sus derivados… Sin suficiente Shoujo en el mundo… El shounen estallará sin control… Lo único que podemos hacer es… es…

- Dices “Matar a Chokobo” y te clavo mi mechón en los ojos, Friki – Interrumpe Guzana, adivinando lo que el otaku quiere decir – Aún no ha estallado, así que todavía queda un pedacito de mi novio en medio de tanta masculinidad y por todo lo que es bueno, morado y Yaoi te juro que lo voy a salvar

Friki se queda mirando a Guzana por un momento y sólo sonríe.

- Ya veo – Dice el malherido Friki – Quizás, después de todo, aún haya esperanza


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miércoles, 4 de agosto de 2010

Street Otaku II(cuarta parte)

Meryl, Adriana (Ayumu) y Guzana corren, siguiendo la estela de energía shounen que el Macho Latino deja a su paso. Puede sentirse el Girl Power que las tres irradian y es para ellas que el cielo Boxworldiano deja de lado sus lluvias dramáticas y sus canciones superviolentas, concediéndoles un hermoso sol que ilumina sólo los caminos que las chicas pasan. Demás está decir que cualquiera que viese eso (integrantes del GRANO incluidos), lo encontraría MUY extraño, en especial porque, a pesar de la copiosa lluvia que cae a los costados del camino, pareciera que el agua le tuviese miedo a mojar el suelo por el que las chicas corren.

Guzana, la niña del mechón sólido y homúnculo de energía emotiva, es la que más rápido avanza, decidida a salvar el día. La fuyoshi (acosadora de chicos yaoi) Ayumu y la depredadora de “koreanitos” Kankoku-tan se quedan mirando a Guzana, preguntándose cómo puede ser tan fuerte. Esta niña no sólo acaba de descubrir que vino al mundo por un mero capricho de Friki y Lumine, sino que ha visto a la persona que ama transformarse en una masa de furia ciega cuando la vio llorar. Aun así, Guzana sigue adelante, tan firme en su decisión de calmar a su novio como sólido es el mechón de su cabello y tan segura de su perdón hacia ese tal Friki, (al que ella no conoce, pero que por alguna razón siente que debe llamar “mamá”) como segura está de amar a Chokobo.

Quien si luce preocupada es Meryl, aunque por motivos distintos. La situación es difícil para ella; si se hubiese quedado junto a los chicos, no hubiese podido pelear, preocupada por sus amigas; ahora que se ha ido con ellas, no sabe si podrá hacer algo, intranquila por lo que pueda pasarle a Gary y ese temor se refleja en su rostro.

- Tu amigo va a estar bien – Dice Guzana, leyendo los sentimientos de Kankoku-tan

- No sé si pueda defenderse – La voz de Meryl se quiebra un poco

- ¿Nani? – Interviene Adriana – Si no mal recuerdo, invoca Lumi-hitos a placer; dispara rayos de energía emotiva, es más, acaba de inventarse tentáculos hechos de eso; incluso puede CREAR otras formas de vida… Eh… Ahm… Lo digo sin ofender…

- No, no hay problema, te entiendo – Guzana, la persona directamente aludida, sonríe tan tiernamente que todo aquel en un rango de 30 metros quiere gritar “¡Kyaaaa!” al verla

- ¡Kawaii! No, digo, Uhm ¿En qué iba? ¡Ah, si! Lumin tiene poderes más allá de la razón… ¡¿Y crees que no se puede defender?! – La villana con poderes yaoizadores intenta sonar dura, pero sólo logra ser más moe, para su pesar

- Quizás tengas razón – Dice Kankoku-tan, bastante sombría – Lumine es autosuficiente, nadie lo puede dañar

Las otras sonríen, apurando el paso. Sólo Meryl se queda un poco rezagada, con el rostro cargado aún de mucha preocupación. Quiere creer en las palabras que ella misma se ha dicho, pero una voz en su cabeza le restriega su peor temor: El lado “Lumine” es autosuficiente, pero el lado “Gary” no.

Lo primero que ven al llegar a casa de Friki es el enorme forado que el macho latino dejó en el techo. Guzana pareciera estar a punto del desmayo, acaba de sentir una fuerte emoción de odio y una aún más grande de decepción y miedo que proviene de la casa. Aún así no duda, se para en seco, aspira hondo para darse valor y, ya sin pensarlo, entra en el sitio, preparada para lo que pueda ver.

Ayumu y Meryl no tienen los poderes empáticos de Guzana, pero saben que lo que sea que encuentren en el cuarto de Friki no será agradable y sólo ruegan que el otaku siga vivo.

De pronto, Kankoku-tan siente una especie de temblor en su pierna y escucha un ruido extraño. Casi por reflejo, da un pequeño salto y suelta un nervioso “¡Kyaaa!” que asusta en sobremanera a Adriana; pocos segundos después se tranquiliza y se da cuenta que no hay motivo de alarma, es sólo su celular, que acaba de sonar. Bastante frustrada, toma el aparato y ve el mensaje que su amigo le mandó: “Tenemos a Alec, ya vamos para allá. Lumine”.

Meryl siente que el alma le regresa al cuerpo y, recobrando su actitud habitual, dice – Un problema menos de qué preocuparme… Ahora si... It’s about time! – al tiempo que se truena los dedos. Ayumu no quiere quedarse atrás, así que da un silbido y los neko-hitos que se quedaron en la tierra para el partido de futbol comienzan a aparecer.

- ¿Y para que los traes si sabes que el shounen los destruye? – Pregunta Meryl, intrigada por la estrategia de su amiga

- Me gustaría decir que es para distraer a Macho Latino – Afirma Ayumu – Pero la verdad es que los traje porque… ¡Son taaaaaaan kawaii!

Cuando dice eso, pone sus dos puños a la altura de la boca y empieza a saltar.


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