jueves, 31 de diciembre de 2009

Capítulo 5: Dos Otakus, un camino (parte 1)

- ¿Qué vamos a hacer esta noche, Lumine? – Pregunta la menuda y relajada Meryl, mirando a su compañero de toda la vida
- Lo mismo que hacemos todas las noches, Meryl – Responde el albino y melenudo villano de la dimensión otaku
- ¿Ver coreanos?
- ¡NO! (aparte) ¡Tratar de destruir el Boxworld!
Meryl está recostada en su cama, mientras Lumine vocifera, moviéndose por todo el cuarto, algo sobre un nuevo orden mundial o una cosa así; la verdad es que ella está más interesada en terminar de decidir que botas usará para salir a la calle hoy, que en los jueguitos extraños a los que la tiene acostumbrada su mejor amigo. Meryl entiende que Gary (que es el verdadero nombre de Lumine) es un niño grande y que le gusta pensar que dominará el planeta alguna vez.
En contraste, Meryl podría considerarse una chica equilibrada, de esas pocas que entienden cómo funciona la realidad; es perfectamente normal en todo sentido (tanto que algunos la confunden con una alienigena del normalworld), pero basta con que le pongan al frente la imagen de un cantante coreano para que ella pierda todo el autocontrol del que siempre hace gala y empiece a gritar millones de “¡¡¡¡KYAAA!!!!”
Luego de ponerse un calzado afelpado que le queda de maravillas con su chompa morada a cuadros (esa que tiene una capucha divina) y de insistirle a Lumine que el cabello largo y blanco no combina con sus ojos rojos inyectados de furia y rencor a la humanidad (eso es taaaaan de la temporada pasada), decide salir a pasear con Gary por allí.
Lumine, distraído como siempre, sigue revisando la lista de materiales que comprará en el Metro de Pershing con Juan de Aliaga para armar su “Rayo emocionalmente extremo de la muerte” (En ingles, Emotional hardcore death ray) sin hacer caso a Meryl que le cuenta de los últimos chismes que leyó sobre un coreano churrisimo que canta K-pop. Ella finge no darse cuenta de que la ignoran, total, ya llegará el momento de hacerle pasar roche por no estar atento a lo que ella dice (que se habrá creído este Lumine-San).
De pronto, un no-coreano (que así divide Meryl a los chicos: los que son coreanos y los que no) medianamente pasable aparece de la nada entre Lumine y ella y la toma de la mano diciéndole “Mi dulce doncella, donde habíais estado toda mi vida”. Meryl da un rápido vistazo al chico y lo primero que le llama la atención es que con la mano que tiene libre está sujetando unos bocadillos de pollo chinos, cuyo nombre no puede recordar en este instante; luego de eso siguen los genéricos de ley, cabello corto, lentes negros, delgado y casi tan alto como Lumine (OBVIO que no está tan IN como cualquiera de sus coreanos); este chico la mira fijamente y casi tiene la cara pegada a la suya (cabe resaltar que si bien a ella no le atrae en lo absoluto, hay un montón de hito-chicas alrededor del tipo que miran a nuestra protagonista con una envidia malsana y eso le produce una alegría enorme); aún así, Meryl puede ver la cara de incomodidad de su amigo, frente al tipo lentudo (que dice llamarse Mark) y se da cuenta de lo divertido que sería explotar ese gracioso malestar.
¿Cuándo se dará cuenta que, si no es coreano, no va a pasar nada? – Se pregunta Meryl, pasados ya 15 minutos de halagadores versos que el muchacho le suelta a viva voz; tiene ganas de chotearlo, pero el puchero mortificado de Lumine es taaaaan lindo (y las maldiciones silenciosas de las extras genéricas que darían su alma al diablo por oír de labios de Mark mil veces menos de lo que le dicen a ella le causan tanta gracia) que vale la pena seguir parada allí.
- ¿Ya nos vamos? Tenemos que entrar comprar – Se anima a decir Gary, entre dientes, tratando de disimular su fastidio; Meryl lo mira, conteniendo la risa y tratando de parecer seria.
- Ok, Ok, si tu insistes – Dice finalmente nuestra protagonista - ¡Ah! Pero sólo si me dices cómo se llama el coreano papacito del que te estaba hablando – Ella sonríe maliciosamente al ver el gesto de desesperación de su amigo; ya casi no puede contener la carcajada que se le cuenta por los labios
- Neee… - Lumine queda pensativo
- Ya, ya, no molestes – Interrumpe el no coreano - ¿No ves que incomodas a la señorita?
- No te metas en donde no te importa – Dice el villano del boxworld, perdiendo un poco los estribos
- ¿Acaso me estás amenazando? – Responde Mark, tratando de no quedar como un cobarde frente a la “bella dama”.
Un silencio incómodo se establece entre ambos chicos, que cruzan miradas fieras, mientras Meryl (bastante divertida) se aparta a un costado, saca el iPod de su bolso de Hello Kitty (uno negro con diseños lila que compró en la tiendita otaku del Boxworld y que hace juego con su ropa) y se sienta en el Chiisai ki a escuchar a sus coreanos favoritos, a sabiendas que ambos “Machos alfa” (hombres tenían que ser) se van a pelear. – Sé que debería detener esto – Piensa ella – pero que dos hombres se peleen por mi es tan tierno…
Baja la mirada para ver sus listas de reproducción y apenas termina de elegir una (Lollipop de Big Bang), se da cuenta que la lucha ya empezó.


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MERYL-SAN

Nombre: Meryl (Joshi Kankoku, o Joshi-tan)
Objetivo: Divertirse. Tener todo lo que pueda que sea de coreanos
Obstáculo interno: No todo el mundo entiende su sentido del humor. Corea está lejos y lo que traen de ahí es caro
Naturaleza: El mundo es un lugar divertido, pero yo puedo hacer que lo sea aún más
Conducta: Suele ser tranquila, pensativa, tanto que a veces parece solitaria, pero esto cambia cuando ve algo coreano; pierde el control y se pone a gritar “KYAAA!”; puede llegar a ser agresiva con cualquiera q dañe a sus amados coreanos.
Meryl suele gastarle bromas pesadas a sus amigos; si bien a veces no entienden el chiste, la mayoría de veces terminan riendo con ella; claro que también los puede meter en apuros (cosa que no es su intención, pero igual termina disfrutando de todo el alboroto); pero bueno, al menos JAMAS se aburrirán a su costado.

jueves, 24 de diciembre de 2009

El día del Shounen-Ai(Primera parte)

¡TERCER CAPÍTULO DE LA SUPER-SAGA! FRIKI Y CHOKOBO HAN SIDO CAPTURADOS, ¿QUE HARÁN HITO Y OKAMI AHORA QUE ESTÁN SOLOS? LA TURBA DE NEKO-HITOS CADA VEZ ES MÁS GRANDE, ¿ALGUIEN PODRÁ DETENERLOS?

Hito-san aún sujeta con fuerza su celular, acaba de escuchar cómo sus amigos fueron atrapados y no sabe que hacer; mira a Okami, buscando ayuda, pero él se encuentra igual de aterrado que él, aunque por una razón diferente.
- ¿Qué pasa? – dice el genérico, al percatarse de un sonido extraño que se cuela entre las paredes.
- Son los no-hombres – el científico habla nerviosamente – El yaoi en grandes cantidades es corrosivo ¡Están derritiendo las paredes a punta de besos!
Apenas termina de decir eso, un puño agujerea el muro reforzado y una delicada (y aterradora) voz dice - ¿Jefecito, no quiere ser uno conmigo? – Al Dr. Moetaku se le hiela la sangre al darse cuenta que eso lo dijo un hito-científico de su equipo de trabajo.
Okami y Hito se miran y lanzan un grito de terror, al tiempo que se ponen a correr, luchando por llegar a la escalera del siguiente piso. Apenas llegan, Moetaku sella el área usando un código de seguridad Nivel 6 (en una escala de 5 niveles) y se deja caer en el suelo, al lado de su amigo, totalmente agotado.
- Los láseres del sistema de seguridad nos darán tiempo – Afirma Okami, casi sin aire
- Tenemos que contactar a alguien afuera; estoy seguro que ninguna mujer fue infectada, quizás ellas…
- … Estén tomándoles fotos a los neko-hitos ¿Realmente conoces boxworldiana que no le guste el Yaoi?
- Demonios… ¿Entonces, qué hacemos?
- Todavía hay una posibilidad; podemos usar el teletransportador masivo de extras de la sala de clonación
- ¡Pero eso es sólo para clones! Te freirás si lo usas
- ¿Quién dice que voy a usarlo? Alguien tiene que operar la máquina para que otro escape y hasta donde sé, no tienes idea ni de cómo se prende un microondas
- ¿Y si lo modificas para que lo uses también?
- Tardaría demasiado, además lo que importa ahora es que ni tu, ni más de tus copias sean infectadas
- Realmente piensas que tienes que pagar tu culpa por todo esto, ¿no? – Hito habla con inusitada calma
- ¿Cómo te diste cuenta? – Okami reacciona sorprendido
- Hice de detective de relleno en Meitantei Konan hace tiempo; pero no hay que ser un genio para darse cuenta de todo; el laboratorio vacío y en ruinas; tú, encerrado en la cámara hiperbárica de Yaoi (lugar que no tendría por qué existir aquí, dicho sea de paso) y la elemental de Yaoi; bastante obvio, a mi parecer… Lo único que me falta entender es qué tienen que ver Chokobo y Friki en todo esto
- ¿Y eso cómo lo averiguaste?
- Elemental, mi querido Okami; tu reacción ante Chokobo, pero sobretodo el hecho de que los capturasen a ambos sin intentar transformarlos
- Impresionante… Bueno, supongo que no tengo porqué seguir ocultándolo, igual ya estoy condenado
- Estas hablando piedras, tío; no sé cómo, pero te prometo que tú y yo vamos a salir vivos (y con la hombría intacta) de aquí… Ahora, vámonos, tenemos un teletransportador que modificar
Un rayo de sol se cuela entre las paredes del oscuro cuarto y choca directamente contra los ojos de un inconsciente Friki-san, despertándolo de inmediato; por reflejo, intenta cubrirse los ojos con la mano, pero algo se lo impide; se descubre encadenado de pies y manos y al girar su cabeza hacia la izquierda, se da cuenta que su socio, Chokobo-san, está igual que él.
- ¡Oh, oh, oh, ya despertaron! – Una voz femenina, muy animada, suena frente a ellos - ¡Awwww, se ven tan lindos juntos! ¡Aich, pero qué maleducados son, ni siquiera me saludan! Buuuuu
- Claro, harto voy a saludar, quien quiera que seas – La reacción de Friki toma por sorpresa a la chica, que no sabe qué decir
- Tío… – Chokobo, recién despertado, intenta decirle algo a su amigo
– … Uno, no te conozco… – El otaku ignora la voz de su socio y sigue actuando como patán
- Varón, cálmate, la estas fregando – El normalworldiano sigue advirtiéndole a su compañero
- … Y dos, ni siquiera puedo verte con esta luz de miércoles en mi cara
- Ala, tío, ya fue – Chokobo dice esto con bastante resignación
Friki quiere decir algo más, pero un puño golpea su rostro y luego le sujetan la cara, presionando sus mejillas con fuerza. Sólo ahí entiende lo que Chokobo le quería advertir.
- No te atrevas a faltarle el respeto a la reina Ayumu – Una voz que reconoce como la de Kaypaku (un cliente de su tienda, adicto al Kay pi) le amenaza
- ¡Claro, típico de los cobardes! – A pesar del golpe, Friki no para de vociferar - Ahora vas a mandarme a toda tu horda de no-hombres para que me golpeen, ¿no?
- ¡N-No ya! – La voz de Ayumu se nota nerviosa – A-Además, sólo estamos los cinco aquí
- ¿Cinco? – Dice el otaku
- ¡Waa! ¡¡Mark-onichan, warui ne!! –Friki distingue perfectamente la voz del villano de Boxworld, Lumine-san, mientras se acerca corriendo al sitio – Pobrecito ¿No ves que está confundido? – Al decir esto, Lumine hace a un lado a Kaypaku y se acerca a Friki, juntando su cara a la del otaku
- ¡Gary-kun! – Se pueden sentir los celos en el grito de Mark
- Nee, sana, sana, colita de rana – Uke-Gary acaricia suavemente el rostro de Friki, mientras canta – Si no sanas hoy, sanarás mañana – Apenas termina de decir esto, el villano de boxworld le estampa un sonoro beso en la mejilla a su víctima, que no puede disimular un gesto de asco. Seme-Mark lanza un bufido enojado
- ¡Argh! – Friki está al borde del vómito – ¡Ya, está bien, tu ganas, tu ganas, me porto bien, pero aleja a este frutillita de mi lado, por Amor de Haruhi!
- Se legal – Dice José (Chokobo) a su amigo, en tono burlón – Bien que quieres que te den otro abrazo
- ¡NUNCA! ¡Muerte antes que deshonor!
- ¡Awwww! ¿Entonces nunca me darás un abrazo? – Chokobo se muere de la risa
- ¡Jamás! ¡Yo ser macho, golpeador de mujeres!
-¡KYAAAAAAAA! – Ayumu interrumpe la conversa – ¡Se ven tan tiernos cuando discuten! Chokobo se ve tan tranquilo y estoy segura que Friki no quiere admitir sus sentimientos… ¡Son el Seme y uke perfectos! ¡ChokoFuri! ¡ChokoFuri!
- ¡Oe queeeeee! – Friki se ofende - ¡¿Cómo que yo soy el Uke?! ¡Este desgrashao ve Gravitation!
- Ya tío, GG – Dice Chokobo – Acepta tu destino nomás
- ¡NO! Ya, ya, ya, dejemos eso…
- Todo porque eres el uke – Interrumpe Chokobo
- ¡YA! ¡Shhh! – Friki se ofusca – Ahora sí, “Reina Ayumu”, me podrías explicar por qué diablos nos trajiste aquí… No, no, primero, en nombre de todo lo otaku ¿Era necesario que nos encadenes?
- Ji, ji, ji – La yaoi lover se nota emocionada - los traje aquí para contarles la verdad, para que sepan quiénes son ustedes realmente y quizás ayudarles a despertar su verdadero poder otaku
- ¡Ah! Es por eso lo de las cadenas, para evitar que nos salgamos de control – Friki analiza tranquilamente
- N-no, no es eso – Ayumu se ruboriza – La verdad es que se las pusimos… a petición de Chokobo
- Demonios


-CONTINUARÁ-

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miércoles, 23 de diciembre de 2009

El día del Shounen-Ai(Segunda parte)

POR LO QUE PODEMOS APRECIAR, HITO HACE MUY BIEN SUS PAPELES SECUNDARIOS EN LAS SERIES EN LAS QUE HA APARECIDO... POR OTRO LADO, FRIKI Y CHOKOBO HAN SIDO CAPTURADOS POR AYUMU, AHORA... ¿POR QUÉ ELLA LES REVELARÍA SECRETOS? ES QUE PLANEA ALGO? UHM... ESO LO DESCUBRIREMOS, POSIBLEMENTE, EN ESTE CAPÍTULO... ¡A EXPLORAR EL BOXWORLD!

- ¡¡Ala, qué recio!! – Dice Okami a la nada, mientras desarma el teletransportador de clones
- ¿Qué jue? – Pregunta Hito, sin voltear a verlo ya que está apuntando un arma (de las muchas que trajo del área de armamento experimental) hacia la puerta de entrada, en caso algún no-hombre se logre colar
- Es que me acabo de dar cuenta que, en quince años, JAMAS he hablado de esto con otra persona
- Bueno, “Tengo una elemental de Yaoi encerrada en mi laboratorio” no es un tema usual de conversación que yo sepa
- Buen punto. Pero… Eto… - Okami cierra los puños, levanta sus dos dedos índices, junta las yemas horizontalmente, a la altura de la cara y mira hacia abajo
- Ahora qué – Hito se extraña un poco
- La verdad, “Ayumu” no es una elemental de Yaoi; exageré un poquito
- ¿Entonces quien es?
- Yo… ¡Soy tu hija! – Dice Ayumu, muy emocionada
- ¿Queeeeeeeeeé, pero cómo? – Pregunta Friki, totalmente sorprendido
- Quizás no lo recuerdes – Ayumu se pone pensativa – pero hubo un tiempo, hace quince años, en el que eras radiactivamente otaku, a tal punto que podías matar de frikismo a cualquiera que estuviera a tu lado por más de cinco minutos; fue por eso que se decidió extraerte una parte recesiva, que si bien no te cambiaría en nada, te haría menos tóxico… Esa parte que extrajeron de ti, fui yo
- Aguanta – Dice Chokobo, bastante divertido – ¿O sea que dentro de Friki había una niña hiperactiva fanática del Yaoi? ¡Qué genial! – Voltea la mirada para hablar con su socio – Sí, tío, ella es tu hija
- ¡NOOO! – Dice Friki – ¡Es imposible!
- ¡Examina tus sentimientos! ¡Sabes que es cierto! – Chokobo imita la voz de Darth Vader
- ¡No es posible que dentro mío haya existido algo que le guste la mariconada!... ¡Hey, aguanta un momento! Si lo extrajeron de mí, significa que ya no lo tengo… ¡Soy muy macho! ¡ Soy inmune al Yaoi! ¡Soy tu padre! – Eso último lo dice en dirección a Ayumu – Je, je, je, lo siento, siempre quise decir eso
- No tío, te equivocas – Interrumpe José – Tu le diste a luz
- ¡Siiiiiiiiiiiiiiii! – Ayumu da un salto – Y por eso… ¡ERES MI MADRE!
- ¡NYOOOOOOOOOOO! – Friki está más rojo que un tomate - ¿Q-Quién? ¿Quién hizo esto? ¿Por qué?
- Fue Oji-san – La fanatica del Yaoi suena como si acusara a alguien de hacer una travesura – El Dr. Moetaku se encargó de todo porque se sentía culpable
- ¿Culpable? – Pregunta Friki - ¿Pero de qué?
- De haber experimentado con él – Dice Okami, refiriéndose a Friki
- ¡¿Qué tú qué?! – Hito está en shock por lo que acaba de decir su compañero
- Es el error más grande que cometí en mi vida y ahora me está reventando en la cara
- ¿Pero cómo? ¿Por qué?
- Hace quince años quise explorar nuevos campos del Frikismo; mi meta era crear Moe en forma artificial
-Pero leí tus libros, tú mismo dices que eso es imposible; el Moe sólo puede encontrarse en la naturaleza
- Que fuese imposible no me impidió que lo intentase; fue por eso que comencé a experimentar. Según mi teoría, con suficiente energía otaku pura, cualquier cosa puede volverse Moe. Para probar esto, captur… tomé prestado a un normalworldiano y le metí fuertes dosis de milicondrias friki; pero no ocurrió nada, el sujeto no absorbió la energía otaku, así que le borré la memoria con mi máquina de amnesia y lo regresé a su mundo; total, no tenía potencial para el frikismo
- Hasta ahora – Dice Hito
- Así es. Cuando Friki me habló de Chokobo lo supe en seguida; me sorprende que haya logrado despertar su poder – Moetaku retira una tapa del teletransportador y sendos cables quedan colgando en el aire – Pero deja que siga. Luego de eso, probé con un clon tuyo que solía participar como otaku de relleno
- Friki-San
- Exacto. Al ser un friki de relleno, tenía en su cuerpo mucha energía otaku impura y cuando esta chocó con el frikismo puro que le inyecté, ocurrió el desastre a escala radioactiva
- Y te viste obligado a extraerle a “Ayumu” del cuerpo
-Si y gracias a ese incidente, él desarrolló un rostro, o sea, se volvió protagonista. Consideré que lo mejor para Friki sería que empezara su nueva vida desde cero, así que le quité los recuerdos también
- ¿Y Ayumu? Ella sabe de todo esto, por algo los ha capturado ¿Por qué no le borraste la memoria como a los otros?
-¿Sabes cómo funciona la mente de una chica? Porque mi máquina de amnesia y yo no. Al final no me quedó de otra que crear una cámara hiperbárica de Yaoi y encerrarla ahí, por su propio bien
- Buen punto. Lo único que falta es que me digas cuándo fue experimentaste contigo mismo
- ¿Cómo lo supiste?
- Me llamó la atención cuando le hablaste a Friki sobre su aumento de energía otaku; esa habilidad de sentir las milicondrias Friki sólo la había visto en él y con todo lo que me has dicho, sólo até A con B
- No sé por qué sigues siendo un extra, deberían darte tu propia serie – Okami le da un cumplido a Hito, mientras junta dos cables del teletransportador –Sonará tonto, pero quería ver que efectos tenía el frikismo en un protagonista y nadie me hubiese querido ayudar – Moetaku termina de ajustar unas piezas y mira a Hito - ¡Oe, checa! Esta cosa ya está; sólo falta que ajustemos las coordenadas y nos vamos
Okami presiona un par de botones y luego pulsa “Entrar”; de inmediato el enorme armatoste hace un ruido extraño, brilla por unos segundos y luego se apaga.
- Demonios – Moetaku se siente frustrado
- ¿Qué pasó? – Hito se preocupa
- Creo que calibré mal una parte… Un momento, la computadora dice que algo se ha teletransportado
-¿A qué te refieres? ¿Qué cosa? ¿Y a dónde? La verdad no… ¡Oh, Demonios!
Hito no logra terminar su frase, apenas voltea la mirada se da cuenta de todo; la máquina trajo una horda de Neko-Hitos a la cámara de clonación.



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viernes, 18 de diciembre de 2009

El amanecer de los Seme (parte 1)

¡EL SEGUNDO CAPÍTULO DE LA SUPER-SAGA! NOS ENCONTRAMOS ANTE UNA AMENAZA YAOI AL 100%, ¡¿QUIÉN PODRÁ SALVAR AL BOXWORLD!?

Es la una de la mañana y Friki-san (de sobrenombre “Jorge”) aprovecha la madrugada para trabajar en su segundo empleo como “chino farmer”. Su avatar ragnarokesco mata poporings a diestra y siniestra para recoger los ítems que las criaturas dropean y así venderlas al por mayor para conseguir buenos equipos que, a su vez, la empresa para la que trabaja ofrecerá por Internet; mientras hace eso, negocia con otro chino farmer (este es uno coreano, que labora a tiempo completo) sobre unas cartas de Yugioh (todas en edición inglesa, obviamente) que necesita para completar su deck.
De pronto, su celular suena y pone su avatar en AFK para contestar. Jorge mira en la pantalla de su equipo telefónico y, siendo tan altas horas de la noche, se sorprende al ver el número de Hito-San.
- ¿Ala, varón, que jue? – Dice Jorge, algo extrañado
- ¡¡¡¡¡ SHHHH!!!!! No hables fuerte, estoy escondido en el Nippi (El centro cultural peruano japonés) y no quiero que ellos me escuchen – Susurra Hito-San, muy nervioso
- Ya, ya, cholo, cálmate – Responde el otaku, bajando notoriamente la voz - ¿Quiénes “Ellos”? ¿De qué me hablas?
- ¡Fue horrible, fue horrible! Vino el ejercito… pero … ¡Oh, por Dios! – la voz del extra se nota muy nerviosa – N-No pudieron hacer nada… y ELLOS… ELLOS… S-Seguro está en las noticias, había cámaras por todos lados…
Jorge prende la televisión y en el noticiero salen imágenes aéreas de militares disparando a quemarropa a lo que parecen ser chicos-gato; estos seres no sólo NO retroceden, sino que se abalanzan sobre los soldados, a los cuales también les crecen orejas felinas y dan media vuelta para atacar a sus compañeros. Se ven tanques rodeados e invadidos por las terribles criaturas e incluso, de algunos, salen oficiales completamente transformados. Un reportero en tierra, junto a su camarógrafo, se acercan valientemente al campo de batalla; se ven remanentes civiles gritando por todos lados e incluso, en un momento, las cámaras toman a uno de ellos acercándose a un soldado y gritando – ¡POR FAVOR, TIENE QUE SACARME DE AQUÍ! – A lo que el militar responde, volteando lentamente y poniendo un puño sobre su propia cara - ¡NYA! – luego besa al civil en la mejilla, transformándolo en un “abrazador”. Este voltea hacia los que lo están filmando y corre hacia ellos, causando pánico tanto en el camarógrafo como en el reportero, que intentan huir, pero otros neko-chicos se le acercan y en pleno forcejeo, la cámara cae, terminando así la transmisión.
- … ¿Friki, sigues ahí? Responde… ¡Friki! – Dice Hito, a través del celular
- Alfredo, dime que te metiste al laboratorio apenas tuviste tiempo
- S-si, Friki, pero, todo aquí está hecho un caos, las puertas de seguridad estaban todas abiertas y no tengo idea de cómo hacen para cerrarlas
- ¿¡Qué!? Pero ¿Y la gente? Siempre hay varios clones tuyos junto al Dr. Okami…
- Nada, todo vacío. Ahorita estoy yendo a los pisos de abajo…
- ¿Para qué? Weon, TU menos que nadie debes ser infectado; te transforman y estoy seguro que más de la mitad del mundo, o sea todos tus clones, se mariconean también; así que deja de perder tiempo y busca algún sitio seguro…
- Friki, disculpa, no te escuché bien, acabo de oír un ruido extraño, voy a ver qué es…
- ¡NO! ¡Te estoy diciendo que no! ¡Qué parte de “si te infectas nos friegas” no entendiste! Hito, no vayas, ¡HITO!
Los gritos de Jorge son inútiles, Alfredo ya colgó; tiene el impulso de llamarlo, pero se da cuenta que si lo hace, quizás el sonido del celular termine llamando la atención de un neko-hito. Friki sabe que es demasiado lo que se pone en riesgo si convierten a su amigo, así que sale rapidísimo de su casa, cogiendo un machete, un rifle y su copia de “Zombie: Guía de Supervivencia” de Max brooks; pero apenas abre la puerta, ve una cantidad impresionante de No-hombres, todos entrando a la casa de su vecino y socio en la tiendita otaku del Boxworld: Chokobo-San.
Jorge titubea; su sentido común le grita que debe dejar a su socio, porque lo de Hito es una amenaza mayor; pero, por otro lado, José (Chokobo) es su amigo y no puede permitir que lo transformen en una aberración con orejas de gato. Finalmente da un suspiro, bastante fastidiado y dice a la nada– Me vas a deber una enorme, pedazo de idiota.
Friki está a punto de sacar el rifle, pero recuerda las escenas que antes vio y se da cuenta que NADA de lo que lleva le sirve en este instante, así que regresa a su casa y de inmediato saca un mejor arsenal. Quince minutos más tarde, Friki sale preparado para lo que se venga encima.
Sabe que es inútil pelear contra esas criaturas, así que decide evitarlas a toda costa; lo primero que hace es colocar sigilosamente el par de gigantografías de Loveless que imprimió a unos cuantos metros de la entrada de la casa de su amigo, luego se esconde y lanza una piedra al muro que sujeta ambos posters para que el ruido atraiga a los neko-hitos que estén cerca. Apenas uno de ellos ve la impresión, grita como desesperado – ¡¡KYA, son Soubi y Ritsuka, KAWAII!! – haciendo que los casi veinte infectados de la entrada salgan disparados a ver las gigantografías.
- Nee, Soubi es taaaaaaan lindo – Dice un besador
- No, Ritsuka es más moe – Responde algún abrazador
- ¡Nya! ¡Soubi siempre será más tierno! Abuuu – Lloriquea alguien
- ¡Estás loco, Ritsuka es la cosa más besable del mundo! – Grita una gruesa voz
Perfecto – Piensa Friki, al ver que su idea tuvo más éxito del esperado; ahora los afeminados gatos están más concentrados en su pelea por quién es “el hombre” en Loveless que en tratar de entrar a la casa de José; así que Jorge, con suma cautela, se cuela en la puerta y cruza al interior del hogar.
Dentro, una larga escalera serpentea en espiral a través de los tres pisos que conforman la casa, Chokobo vive en la parte más alta y para subir, se tiene que liberar cada peldaño de la horda gay que bloquea el paso; debido a su posición, resulta imposible para Friki no ser visto, así que no se molesta en tratar de ser cauteloso en este lugar; muy por el contrario, su primera reacción es sacar una bolsa plástica de su maletín y gritar a voz en cuello – ¡MIREN LO QUE TENGO! ES K-POP! – A lo que los neko-hitos responden con ensordecedores ¡NYAA!, abalanzándose sobre el deseado paquete que Jorge lanza muy lejos de él. Nuevamente, el instinto yaoi puede más que la naturaleza infecciosa, así que la horda se olvida del “hombre” que pasa tranquilamente por la escalera, mientras se reparte, miembro a miembro, los CD’s de Epik High y Big Bang que Friki les dejó.
Llegando rápidamente al tercer piso de la construcción, Jorge se cuela furtivamente en uno de los cuartos cercanos; sabe que la habitación de su amigo es la última del pasillo y si no reacciona bien, los neko-hitos se lo comerán vivo (en el sentido más amplio de la palabra). Cuidadosamente coloca un desodorante masculino a un costado de la puerta y pega el dispensador con cinta scotch, de tal manera que el aerosol suelta el fuerte aroma mientras él se esconde en otro lugar; de inmediato, varios besadores se acercan, atraídos por el “olor a hombre”, mientras que sus respectivos abrazadores los siguen, bastante celosos. Una vez dentro todos, el otaku salta sobre la puerta y la cierra fuertemente, clavándola con rapidez para evitar posibles escapes.
Ahora sólo le queda llegar hacia el cuarto de Chokobo; calcula que aún deben quedar algunos cuantos chicos gatos por ahí colados, así que saca su laptop, que tiene grabada un video de Gravitation y la coloca en el suelo. A punto de presionar PLAY, Friki siente un par de dedos que lo jalan del cuello de su camisa; muerto de miedo, sólo atina a voltear y ve decenas de no-hombres detrás suyo, algunos con pedazos de poster en sus manos, otros admirando sus nuevos CD’s de K-pop y uno más jugando con la lata de desodorante.

-CONTINUARÁ-

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jueves, 17 de diciembre de 2009

El amanecer de los Seme (parte 2)

HEMOS VISTO COMO FRIKI-SAN PUDO INFILTRARSE CON ÉXITO EN LA CASA DE SU AMIGO CHOKOBO, PERO AL PARECER HAY DEMASIADOS NEKO-HITOS COMO PARA PODER CONTROLARLOS... ¿PODRÁ CONTRA ELLOS? ¡A EXPLORAR EL BOXWORLD!


Friki siente el asco recorriendo su garganta mientras la horda Yaoi le abraza y besa, tocándolo en sitios en los que NINGUN hombre debió tocarlo jamás.
– No tengas miedo, oni-chan – susurra una de las criaturas, mientras le besa el cuello
– Nosotros cuidaremos de ti – dice otra, abrazándole por detrás
– ¡NUNCA! ¡Yo macho, varón varón! – Grita Jorge, aferrandose a su hombría
En medio de esa pesadilla homosexual, el otaku logra darse cuenta que aún no le han salido nekomimis y que de hecho, le sigue dando nauseas la situación en la que está; no sabe si han pasado 30 segundos o media hora desde que está atrapado entre esos seres, pero entiende algo muy importante: Es inmune al Yaoi. – Excelente – piensa para sí y, haciendo un gran esfuerzo, presiona con el pie un botón de la laptop, haciendo que el video empiece a avanzar.
De inmediato todos los que están alrededor se acercan a ver las cuitas amorosas de Eiri y Shuichi, TODOS, incluyendo (ante la mirada atónita de Jorge) a su amigo Chokobo.
- ¡ Oh, por Dios! ¡NO! – Grita Friki, desolado – Esos bastardos te transformaron tambi… ¡Hey! ¡Tu no tienes orejas de gato!
- Oe, tío ¿de que hablas? – Responde chokobo, tan relajado como siempre
- Pensé que estas cosas te habían convertido
- No, na’ que ver, me abrazaron y todo, pero no pasó nada
- Entonces por qué corriste a ver Gravitation
- Es que tu sabes, tío… PONE
- Déjame ver si te entiendo – dice Chokobo, avanzando, en medio de la noche, por las calles de Boxworld, de lo más relajado – Se supone que tenemos que ir al Nippi para rescatar a… ¡PUEDES DEJAR DE HACER ESO!
- ¡NO! – Responde Friki, examinando cuidadosamente la cabeza de su amigo – Te gusta Gravitation, no es normal, no es normal
- En vez de estar buscándome orejas, por qué no llamas a Hito, para ver si está bien; si quieres yo le timbro
- ¿Estás loco? Imagínate que pasaría si marcas y justo en ese momento él está tratando de ocultarse de un Neko; sería nuestra culpa que lo descubriesen por el sonido de su celular; no, definitivamente no podemos…
- ¿Aló, Hito? – Dice Chokobo, sujetando su celular
- ¿Es que acaso nadie me escucha?
Shh, Friki, estoy hablando con Alfredo… Ya tío, chévere … Oe, Jorge, Hito encontró a un tal Okami, dice que tu lo manyas … Un toque, Hito, ahorita te pongo en el altavoz mejor
- ¡FRIKIIII! – Grita Alfredo, bastante animado – ¡Encontré al Dr. Moetaku! Me ayudó a cerrar las puertas del laboratorio. Estaba encerrado en una especie de celda, creo que era una cámara hiperbárica de…
- Prefiero no hablar del tema – Interrumpe Okami – Tenemos que poner manos a la obra… Oe, Jorge, parece que tus poderes han aumentado, siento un flujo de energía otaku muy grande en donde estás
- ¡Ah, si! No es mía, debe ser de Chokobo
-¿Quién?
- Chokobo, mi socio en la tiendita otaku; le mandé un mensaje al mail sobre él, lo encontré en el Normalworld y quería que investigase sobre el asunto; tambien le mandé sus datos personales, su número de seguro y un mapeado exacto de su genoma
- ¿Qué Carajos? – reclama Chokobo - ¿Dónde diablos conseguiste todo eso?
- Ehh… Internet – Responde Jorge, tratando de sonar convincente
- Lo siento, es que no checo mi mail hace tiempo – Interrumpe Okami – Aguanta… ¿EN DÓNDE LO ENCONTRASTE? No… este… digo… No tiene ganas de vengarse de alguien, ¿no?... ¡NO!, espera un segundo… Eto… ¡A-Ala, qué recio! hay vida otaku en otros mundos… Si, eso, eso… ¡Qué recio!
- Bueno, dejémonos de cosas, tenemos que detener esto – Dice Hito, enrumbando la conversación
- Si, hay que actuar rápido – Agrega chokobo – Se me está acabando el saldo del cel
- Ya, ya está bien – responde el Dr. Moetaku – como le dije a Hito, una elemental de Yaoi ha escapado y ha infectado a mucha gente, así que debemos detenerla antes que sea muy tarde
- ¿A qué te refieres con detenerla? – Pregunta Hito, bastante intrigado
- No vamos a matarla, si a eso te refieres. Ella es demasiado MOE como para hacerle algo y además, soy incapaz de dañar a una loli
- ¡Pero si te rompió la mano! Mira, aún está sangrando – Se puede sentir fastidio en las palabras de Hito
- Lo sé, pero fue taaaaaaaaaan MOE
- ¡YIAAA! – Chokobo se mete en la conversa - ¿Qué carajos hacemos?
- Hay que tratar de averiguar dónde está e infiltrarnos en sus líneas – Analiza Friki
- Ya ¿pero cómo? – Hito hace una pausa – ¡Ah, ya sé! Alguien podría disfrazarse de Neko y entrar
- ¡Yo tengo orejas de gato en mi mochila! – grita Chokobo, emocionado; Friki lo mira con sorpresa y un silencio incómodo se apodera del grupo - … Es que son para mi novia… Aunque aún no las ha visto… De hecho, no sabe que las tengo… En verdad no tengo novia… ¡Ya, está bien, me ponen! ¿Algún problema?
- …
- … Eto… Como iba diciendo – Friki intenta ignorar lo que dijo su socio, aunque de cuando en cuando vuelve a revisar si realmente no ha sido infectado – lo mejor que podemos hacer ahora es… ¡ARG!
Un golpe noquea al otaku y a su compañero; a través del celular, lo último que Okami y Hito escuchan es la voz de Kaypaku diciendo – Llevémoslos con la reina – a lo que lumine responde – Si, mi amor.



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El día del shounen Ai