martes, 5 de enero de 2010

Capítulo 9: Tierra de Yaoi(Primera parte)

¡CUARTO CAPÍTULO DE LA SUPER-SAGA! ¡OKAMI Y HITO EN APUROS! LA MÁQUINA LES HA TRAIDO NEKO-HITOS DE TODAS PARTES... ¡Y FRIKI-SAN HA DADO A LUZ! AÚN NO SABEMOS QUE SERÁ DE HITO Y OKAMI... ¿TENDRÁN ESPERANZA DE SOBREVIVIR?


La enorme sala de clonación está infestada de chicos gato; por idea de Okami, los contenedores de clones fueron vaciados y los extras que aún estaban intactos se transportaron a un cuarto oscuro en la Siberia. En el sitio, sólo quedan los neko-yaoi, Hito-San y el Dr. Moetaku (estos últimos, en medio de la sala, luchando hacer que el teletransportador funcione antes de que los infecten).
- ¡¡¡SHINEEEEEEEE!!! – Hito-san grita, desesperado, mientras dispara a dos manos ráfagas de rayos eléctricos con una especie de metralleta futurista, a la par que los láseres de seguridad lanzan sus descargas para evitar que los no-hombres se acerquen a Okami y a él – ¡OKAMI! ¡Apúrate con el reajuste! ¡Las cargas se me están acabando!
- ¡Al diablo! ¡Hito, entra en la maldita máquina! ¡Sálvate tú! – Moetaku se siente frustrado
- No voy a dejar que te transformen, ya te lo dije antes – El extra bota las metralletas y carga dos rifles de energía otaku lo más rápido que puede
- ¡Ellos no van a transformarme! – A Okami casi se le quiebra la voz – El flujo de frikismo en mi cuerpo me protege del yaoi… Hazme caso, loco, sal de aquí
Hito queda mudo por unos instantes, pero se recompone de inmediato y vuelve a cargar sus armas
- Casi me engañas en esta, Doctor – Hito voltea y mira directamente a Moetaku - El frikismo puede protegerte de la infección, pero no de los infectados ¿Realmente quieres pasarte el resto de tu vida abrazado y besado por esta horda?
- Hito…
- Te lo dije antes, varón; saldremos bien hombres de esta
- ¡CUIDADO!
Un no-hombre se abalanza sobre el distraído Hito y Okami sólo atina a presionar el gatillo de una de las armas que su compañero guarda en el cuerpo. El rayo que dispara destroza una de las orejas del neko-hito y este cae de bruces al suelo, perdiendo el conocimiento. A los pocos segundos, al infectado le desaparecen las nekomimi por completo y la energía yaoi que tenía desaparece. Moetaku y Hito se quedan mirando al transformado, mudos por la emoción.
- Excelente – Dice el extra, dándole una especie de magnum a su compañero – Uno menos, sólo nos faltan 243 más
Okami coge el arma y la apunta hacia sus objetivos de una manera extraña, asiendo por completo el mango con la mano derecha, mientras que con el índice izquierdo totalmente estirado, presiona el gatillo, destrozando nekomimis a velocidad imposible, gracias al poder del frikismo; Hito (que ataca a los enemigos con todas las tácticas que aprendió como extra de Full Metal Panic) queda impresionado con las habilidades de su compañero, habilidades que aprendió jugando “House of the dead 2”.
A pesar de los esfuerzos de ambos, las fuerzas yaoi son demasiado numerosas y les resulta imposible mitigarlas. Los no-hombres están cada vez más cerca y los dos “hombres” casi pueden sentir el dulce aliento de sus enemigos rozando sus rostros y el cálido abrazo que pronto los atrapará. Aún así persisten, siguen disparando, buscando una manera de escapar.
En ese momento, el suelo empieza a temblar.
De la nada, los cientos de neko-hitos que están en la habitación empiezan a volar por los aires, envueltos por un huracán morado, rodeado de una nube de polvo, que les destroza las orejas, destransformándolos de inmediato; los gritos de los no-hombres son desgarradores, al punto que Okami y Hito pierden toda capacidad de acción.
De pronto, el huracán se detiene frente al dúo y al disiparse la polvareda ambos ven la figura de Meryl/ Joshi Kankoku-tan y ella les grita – ¡ME PUEDEN DECIR QUIEN DEMONIOS YAOIZÓ A MI KOREANITO!
Ambos se miran sin saber si están a salvo o no.
- ¡No es posible! – Meryl se queja – Un Koreanito es un delicado y perfecto equilibrio entre lo femenino y lo masculino; si alguien se atreve a meterle un poco más de yaoi en su cuerpo ¡se vuelve mujer!
Kankoku-tan se tranquiliza un poco y más centrada (o sea, volviendo a ser “Meryl-San”), explica que estuvo persiguiendo a un koreanito “kawaii” durante toda la noche y que, justo cuando lo iba a atrapar, una horda de chicos con oreja de gato lo atacó, convirtiéndolo en una chica. Demás está decir que Meryl entró en berserk al ver eso y lo primero que hizo fue, por puro instinto, destrozarle las características orejas a cuando Neko-hito hubo en la zona, retrocediendo inconscientemente hasta llegar al Nippi, donde se encontró con todo el loquerío. Si bien no explicó cómo es que logró pasar los láseres de seguridad, los pequeños agujeros humeantes de su ropa (que NADIE se atreve a mencionarle) y los pedazos de metal esparcidos por la habitación dan una breve idea de lo que pudo pasar.
- Y a todo esto ¿Por qué el inútil de Gary no ha hecho nada por detener este asunto? – Pregunta la fanática del K-pop
- Eto… Hay un pequeño detalle… – Dice Hito, muy nervioso
- …Él fue yaoizado – Okami completa la frase
- ¡ QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! – Meryl vuelve a transformarse y carga al dúo en peso, sujetándolos de la ropa - Puedo perdonar lo del koreanito, pero quien se mete con MI AMIGO merece morir – Kankoku-Tan mira con furia a ambos - ¿Quién fue? ¡¿DÓNDE ESTÁ?!
Luego de explicarle un poco la situación (omitiendo los detalles más escabrosos) la k-pop lover queda con una expresión inenarrablemente rabiosa.
- Y hay algo más – A Okami, el corazón está dándole tumbos por los nervios – La energía Moe que tiene, mezclada con el poder yaoi de su cuerpo la vuelven invulnerable e inmortalmente Kawaii – El doctor hace una pausa – Así que lo mejor que podemos hacer es volver a encerrarla
- ¿Pero dónde demonios se encuentra? ¿Vamos a buscarla por toda la cuidad? – Joshi Kankoku está exaltada
- No hace falta – Moetaku intenta calmar a la fanática de los koreanitos – Siento un flujo de frikismo tan fuerte que ni siquiera necesito concentrarme – El científico amante del Moe mira a sus compañeros con algo de inquietud – Ellos están en el único lugar donde la gente no se opuso a ser Yaoizada… Están en Miraflores, en la discoteca de ambiente “El Downtown”


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El día del shounen Ai

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lunes, 4 de enero de 2010

Capítulo 9: Tierra de Yaoi (Segunda parte)

CON MERYL AYUDANDO AL EQUIPO LAS COSAS PARECEN SONREÍRLES A NUESTROS PROTAGONISTAS, PERO... ¿QUÉ ESTARÁ PASANDO EN EL OTRO LADO DONDE AYUMU TIENE CAUTIVOS A DOS DE NUESTROS HEROES? ¡A EXPLORAR EL BOXWORLD!

- Y luego que todo el mundo sea yaoizado – Dice Ayumu, terminando su discurso en el oscuro cuarto que en otro momento fue la sala de baile del Downtown – Los tres dominaremos Boxworld como la perfecta familia: Choko-papi, Furi-Mami y la reina Ayumu… ¡Será tan genial! Los chicos se amarán entre ellos y las chicas podremos tomarles fotos ¡Kawaii!
- Ok, estás loca, ¿lo sabes? – Friki la corta en seco
- La reina Ayumu habla con verdad – Interrumpe Seme-Mark – Será una utopía sin guerras en la que el amor prevalecerá ante todo y escucharemos K-pop todo el día
- ¡Kyaaa! ¿Y podré abrazar coreanos? – Uke-Gary salta de emoción
- ¿Por qué quieres desperdiciar tu afecto en otro cuando soy yo quien te ama? – El yaoizado héroe de boxworld se siente ofendido
- Lo siento, niichan, es que a veces tengo tanto cariño que dar – Lumine se siente avergonzado - Pero sabes que eres mi destino – El villano de boxworld se acerca a su pareja para besarlo
- ¡YIAAAAAAAAAAAAA! – Grita Friki, demasiado con indescriptible asco (y maldiciendo que justo ahora la luz solar ya no le enceguezca) – ¡Por Tezuka, Otomo y Miyasaki! ¡Dejen de hacer esa cosa gay!
- ¡No es gay! – Ayumu mira la escena, limpiandose la sangre nasal
- ¡Son dos hombres queriéndose besar! Si eso no es gay, entonces, por amor de todo lo friki ¿Qué es?
- Es sexy – La yaoi lover guiña el ojo
- ¡¡Chokobo, haz algo!! – Friki se desespera
- Eh… Si, si – El normalworldiano contesta, tratando de acercar su cara al brazo para limpiarse la sangre nasal
- Y yo soy el “uke”, ¿no? – Dice friki, recontra molesto, al ver a su amigo
- Es que son tan abrazables… No este digo… - Chokobo hace una pausa incómoda – ¡¡Ah si!! Muajaja, Ma petite Ayumu
- ¿Era necesario decirlo en frances? – Friki corta en seco la inspiración de su amigo
- Ya, tío… Eto… ¿Dime, pequeña, realmente creíste que lo de las cadenas era sólo porque me ponen?
- ¡SI! – Ayumu y Friki responden a la vez
- ¡Pues fíjense que no! Todo esto fue parte de un elaborado plan para que la “reina” baje la guardia, se confíe y, en el momento menos esperado, yo pueda usar una de las mejores habilidades que aprendí en los scouts
- ¿Chokobo con camisa y shortcito? – Ayumu interrumpe, encantada – Dios, si muero ahora no me arrepentiría de nada
- Si, me quedan muy sexy… Digo… ¿En qué estaba?... – Chokobo titubea – ¡Ah, si! Usaré una de las mejores habilidades que aprendí en los Scouts: El escapismo
El normalworldiano hace un par de maniobras con las muñecas, logra abrir las cadenas, se suelta de ella y cae estrepitosamente al suelo.
- Eto – Friki habla a su amigo, mientras Ayumu mira, espantada – Buen plan, pero olvidaste un pequeño detalle: También nos encadenaron los pies, so bestia
- No lo olvidé – Dice Chokobo, moviendo las piernas a velocidad increible y volviendo a pararse – Es sólo que quería ser más dramático
- ¿Qué clase poder es este? – Pregunta Ayumu, sorprendida
- Ninguno - Responde Chokobo, rompiendo los grilletes de sus pies – Son mis cinco años bailando en el Pump it up
Apenas se libera, el normalworldiano es atacado por Seme-Mark y Uke-Gary a la vez; pero Chokobo es capaz de esquivarlos con relativa facilidad; lo que no puede esquivar es la bola de energía morada con negro que Lumine lanzó una décima de segundo después que Chokobo esquive su primer ataque. El antiguo Scout pierde balance y antes que caiga al suelo, sendos rayos de energía morada y decenas de patadas le caen encima, hiriéndo seriamente cada centímetro de su cuerpo.
¡CHOKOBOOOOOOOOO! – Grita Friki, al ver a su amigo derrotado, pero al instante comienza a sentir algo raro; es como si los flujos del frikismo se movieran y se da cuenta que la habitación está temblando. Le bastan pocos segundos para darse cuenta de todo: Su amigo está elevando su fri-KI.
El ex scout flota boca arriba, dejando colgar sus extremidades, mientras una fuerte aura de Frikismo Shounen le rodea; lentamente su cuerpo se hincha y agranda, su barbilla se convierte en un puño y sobre ella crece una espesa barba de cuatro días, su tez oscurece hasta volverse mestiza y un tupido bigote le crece en el rostro. De pronto, Chokobo abre los ojos violentamente y siente un enorme deseo de tomar cerveza y golpear cualquier cosa que se asemeje a una mujer.
- ¡ Masaka! – Friki se queda admirado – ¡La energía shounen lo ha transformado! Es sucio, grosso, frondoso… Pero dejemos de hablar de su bigote… ¡Es el macho latino que toma cerveza y golpea mujeres!
- A ver, pues, maripositas – La voz del Macho Latino resuena como un trueno – ¿Están listos para sentir setenta centímetros de puro dolor? – Todos en la sala se quedan mirándole la ingle - ¡Me refiero a mis piernas!
-Ahhhhhhhh – Dicen todos al unísono
El mítico latino lanza una patada que se estrella directamente contra el pecho de los dos yaoizados (si, calza 178 y en su pie alcanzan dos pechos humanos). Uke-Gary y Seme-Mark ni se inmutan, pero pronto se dan cuenta que sus ropas fueron dañadas. Ambos se miran, sorprendidos, ya que saben que son tan kawaii que NADA debería dañarlos; el “bigote” (Osea, el Macho latino) casi como leyendo sus mentes les dice – ¿Es que no se han dado cuenta? Por mis venas corre el frikismo más macho y shounen del universo (nada de Naruto besando a Sasuke) y lo Macho destruye el Yaoi
- ¡¡¡Eso es MENTIRAAAAAA!!! – Gritan Lumine y Kaypaku, asestando sus puños directamente en el rostro del latino; ambos ven sangre brotar y descubren que es la de ellos; los dos empiezan a retorcerse de dolor, ante la dura mirada de su enemigo, que relame la sangre que cae en sus labios
- ¡Vamos! ¡ Sigan! – Dice el Bigote – Sólo les he roto los dedos… ¡REGENERENLOS! Coman Kay pi, escupan minions ¡Háganlo! ¡Háganlo! ¡HÁGANLO!... Dios, debo dejar de ver Hellsing
La pelea se reanuda, siendo el Macho Latino quien ataca ahora; se pone en medio de los “amantes” y le da dos puñetes en el estómago a Lumine y una patada a Kaypaku; aprovechando el impulso, El bigote se pone de cabeza y gira sobre si mismo con las piernas estiradas, pateando fuertemente al dúo de ambiente.
Friki y Ayumu ven la escena con horror, pero es el primero quien entiende lo que ahora pasa; la energía Shounen que invade a su amigo está dominando su mente y si no hace algo, terminará por destruirlos a todos.
- ¡Chokobo! – Grita Friki – Controla al Macho Latino, No dejes que el macho latino te controle a ti. Ellos dos son sólo víctimas de la loca esta; no les hagas daño
El Macho Latino sacude su cabeza, algo confundido; se detiene y mira a sus dos víctimas; se da cuenta de la expresión de miedo en sus rostros y se asusta. Chokobo sale del trance violento en el que estaba y, si bien sigue en “forma macho”, ha vuelto a ser el mismo chico de siempre.
- Ala, tío ¿Entonces, cómo los venzo? – dice Chokobo a su amigo, con su habitual calma
- Arrancándoles las orejas – Dice una voz cerca de ellos
Apenas voltean, puede verse la estela de un portal de teletransportación cerrándose y a las tres personas que salieron de este: El Dr. Okami Moetaku, vestido con una gabardina de cuero roja y con una pistola ploma enorme en la mano, a lo Vash Estampida de “Trigun”; Hito, con un traje de mariachi y tres estuches de guitarras (uno en la espalda y dos en las manos) que recuerda a Antonio Banderas en “Desperado” y Meryl, vestida con una ligera armadura de intrincado diseño, muy ceñida a su cuerpo y llevando una extraña espada sacada de “Claymore”.
- Disculpen la demora – Dice Okami – Es que sin la tiendita otaku abierta, es muy difícil encontrar buenos cosplay.


-CONTINUARÁ-


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Parte 1

domingo, 3 de enero de 2010

Capítulo 9: Tierra de Yaoi (Tercera parte)

¡LA VERDAD HA SIDO REVELADA! ¡EL PLAN DE AYUMU ES LA UTOPÍA YAOI! AHORA TODOS ESTÁN REUNIDOS, LISTOS PARA ACABAR CON TODO, PERO AYUMU ES PODEROSA... ¿PODRÁN DETENERLA? ¿O SERÁ ELLA QUIEN TRIUNFE EN ESTA GUERRA? ¡A EXPLORAR EL BOXWORLD!

Ayumu no sabe qué hacer; primero lo de su “papá” maltratando a sus mascotas Yaoi; luego su “Oji-san” (El Dr. Moetaku), entrando de sorpresa a su fortaleza de ambiente; la cabeza le da tumbos y en medio de toda su confusión, lo único que le queda claro es que si no los detiene ahora, Oji-san volverá a encerrarla en una cámara hiperbárica de Yaoi y se quedará sola, nuevamente.
- ¡NO, NO, NO! ¡No van a vencerme! - La villana estira sus brazos hacia las paredes laterales y las revienta con un rayo, dejando dos enormes huecos en la amplia habitación - ¡Niños, salven a su reina! – Apenas termina de gritar eso, cientos de Neko-Hitos entran por las grietas que ella creó.
- Excelente – Dice Okami – Mucho mejor que lo planeado… ¡Muchachos, a sus posiciones!
Hito-San abre uno de los tres estuches que lleva y saca las armas que ahí escondía; dos contundentes revólveres que no duda en usar a diestra y siniestra; reventando nekomimis con gran habilidad. Moetaku no se queda atrás y ataca usando su muy efectiva técnica, sólo pausando cada seis disparos, para recargar.
Pero del grupo, la más letal es, sin dudas, Kankoku-Tan. Su habilidad es legendaria y sus movimientos, precisos. Sujeta a un infectado por las orejas y lo usa para golpear a los demás; cuando estos salen volando, lanza por el aire a su presa, arrancándole las nekomimi en el proceso y luego, con gran celeridad y antes que caigan al suelo, corta con su espada las orejas de los demás.
Y mientras el trío se encarga de limpiar las huestes Yaoi, Chokobo (aún en modo “Macho Latino”) intenta arrancarles las orejas a Gary y Mark. El dúo de ambiente percibe perfectamente la diferencia de poder, ahora que Chokobo ya no actúa como demente y saben que tienen oportunidad de ganar.
Mark gira y esquiva, Lumine salta y se separa; Chokobo queda en medio de ambos y estos lanzan patadas. El bigote se eleva justo antes de ser impactado y el golpe de sus rivales se estrella en el piso, destrozándolo de inmediato. Ninguno pierde tiempo y, aprovechando el impulso de la patada, se eyectan hacia José (Chokobo) que vuela hacia atrás. El Macho Latino retrocede aún más, mientras carga un rayo de energía Shounen entre sus manos y que termina expulsando al grito de “¡MACHOOOONGAAAAN!”. Lumine y Kaypaku sienten el rudo roce de aquella onda de energía cuando la esquivan y de inmediato contraatacan, con patadas al rostro, cuando Chokobo intenta aprovechar el pánico de la explosión para acercarse a ellos y quitarles orejas de gato. El bigote detiene el ataque con el puño que se esconde en su barba y agarra el tobillo de ambos con firmeza; ellos brincan y se liberan, golpeando con sus otros pies.
Alejados de esto, Ayumu y Friki (aún encadenado) discuten.
- Por enésima vez – Dice el otaku – ¡NO SOY TU MADRE!
- Sabes que tarde o temprano dirás que sí – Responde Ayumu
- ¡NO! Yo ser machazo, comer tornillos en el desayuno
- Buu, eres una mala madre y eso que te compré este traje de sirvienta – La villana saca un disfraz y lo pone frente a ella, de tal manera que parece lo está vistiendo
- ¡NUNCA! ¡Prefiero la…!
- ¡MOEEEEEEEEEEEEEEEE! –Okami grita al ver a Ayumu haciendo cosplay de Maido, interrumpiendo la conversación
- ¡Que no soy MOE! – Ayumu se enoja y sacude los brazos
Okami entra en trance, al ver tanto Moe junto y deja de atacar; Hito, a su costado, le da una palmada en la nuca, sacando al doctor de su letargo.
- Sigue disparando, nuestro mundo depende de eso – Dice el extra
- L-lo siento, es que se ve tan kawaii – Okami señala a la villana, que se pone roja de la vergüenza
- ¡No, ya! ¡Soy mala, MALA! – Ayumu no sabe dónde esconder la cara; Okami sigue babeando
- No sé que clase de magia estés usando contra mi amigo – dice Hito, avanzando hacia la yaoi lover, mientras se abre paso (a balacera limpia) entre los neko-hitos – pero es momento que te detengas
Ayumu queda sorprendida al ver cómo un “extra” se comporta como el mejor de los seme, mientras que su “oji-san” (usualmente el líder nato) parece un uke más. Algo en la cabeza de la villana no es capaz de asimilar esto; el extra se ve como uke, pero es seme; Oji-san, que siempre fue seme, actúa como uke… Un seme, un uke… No, un uke, un seme… No, un uke-seme, un seme-uke… No, un, un…
¡Tic!.
El cerebro de Ayumu sufre un volcado de pila ante aquella aberrante violación de las reglas del yaoi y todo lo que ella considera bueno y puro colapsa. El cuerpo de la villana convulsiona sobrenaturalmente y una negra energía emana de su cuerpo. Friki ve esto y pierde el autocontrol; se retuerce inútilmente, tratando de librarse de los grilletes que lo sujetan a la pared, mientras grita desesperado - ¡SALGAN TODOS DE AQUÍ!
De pronto, todos los infectados se desmayan y la energía Yaoi (multiplicada por cada infectado en la que estuvo) regresa a Ayumu violentamente, causándole un intenso dolor. La energía se hace sólida, acumulando una palpitante masa rosa al rededor de la villana, que no deja de gritar. Esta masa acelera sus pulsaciones y antes que cualquiera reaccione, estalla, destruyendo completamente el Downtown.
El impacto hace volar a Friki por los aires, destruyendo la pared en la que estaba, pero él se protege usando su frikismo. Se incorpora con dificultad y ya estando de pie, ve dos enormes columnas de color rosa frente a él. Es sólo cuando mira hacia arriba que se da cuenta de la verdad; lo que tiene en frente no son pilares… Son patas… Patas de un Conejo rosa, elemental Yaoi.
- ¡A un lado! – Grita el Macho Latino a Friki, mientras lanza varios “Machongan” al coloso rosado
- ¡Espera! – Dice el otaku a su amigo, pero ya es demasiado tarde; el conejo levanta una de sus patas traseras y golpea a Chokobo, haciendo un hueco en el suelo con él
- Nyaaa… Nyaaa… - El elemental yaoi suelta un gutural sonido y avanza por las calles de Miraflores, destrozando todo a su paso.
En medio de los escombros de la discoteca de ambiente, un par de manos se abren paso, buscando salir; se trata de Mark y Gary que (ahora destransformados) , luego de quedar libres se miran en completo e incómodo (y muy bochornoso) silencio. Pasan varios segundos hasta que Kaypaku rompe el hielo y dice – Si tú finges amnesia, yo también
- S-si, si, no recuerdo nada ¿Recordar qué? No hay nada, no hay nada – Lumine está súper avergonzado
- Exacto – Mark intenta borrar de su memoria todo lo que pasó, mientras mira al conejo rosa de la destrucción que avanza por las calles del Boxworld – Ahora, varón, como buenos machos que somos, golpearemos a un conejito
- Eto… Eh, si, si… - La cara de Gary se pone más roja aún; va a decir algo más, pero el estallido de un laser que destroza unos escombros cercanos le interrumpe; de ellos emergen Okami, Meryl y Hito
- Veo que ya se curaron – Dice Okami, mirando al dúo – Entonces, ahora sí… Vamos a patear traseros.

-CONTINUARÁ-


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Parte 1

sábado, 2 de enero de 2010

Tierra de Yaoi(Cuarta parte)

¡UN VERDADERO ELEMENTAL DEL YAOI ESTÁ SUELTO! ¿NUESTROS HÉROES TENDRÁN EL SUFICIENTE CORAJE PARA DERROTARLE? ¿O SERÁ, POR EL CONTRARIO, EL CONEJO QUIEN LES DESTRUYA? ¡A EXPLORAR EL BOXWORLD!


Como siempre, el plateado cielo de Lima-3 se presta para el efecto dramático y oscurece completamente, para luego llover. Las gotas bañan las vacías calles del Boxworld y el frío de apodera del lugar. Choboko, destransformado y aún inconsciente por el golpe recibido, despierta al sentir el rocío en su rostro y se descubre en un charco de agua empozada, con Friki a su costado, usando su energía para curarle las heridas.
- Al fin despertaste – Dice el otaku – Los demás tratan de detener al elemental, pero necesito que hagas otra cosa
- ¿De que me hablas, tío? – el normalworldiano se siente confundido
- Los chicos no podrán contener al conejo por mucho tiempo – Contesta Friki – Tenemos que entrar al cuerpo de la criatura
- ¿Estás loco? – Chokobo se incorpora, Friki también se para - ¿Para qué?
- Para salvar a Ayumu, que está dentro de esa cosa; sólo así lo lograremos derrotar
Meryl y Mark estrellan sus puños contra la criatura a gran velocidad, luego retroceden para tomar impulso y esquivar el contraataque del conejo. Gary, a espaldas del elemental yaoi, lanza pequeñas bolas de energía negro-morada con una mano mientras con la otra concentra un rayo más fuerte. Okami y Hito saltan de un lado a otro, buscando confundir al monstruo y cada vez que se cruzan, se pasan armas en el aire con las que disparan a su enemigo con certera agilidad. La criatura golpea pesadamente contra el suelo, buscando desbalancear a nuestros héroes con la onda de choque, pero estos se alejan del enemigo, ya sea volando o saltando a gran altura.
En medio de todo esto, Chokobo y Friki aparecen en escena, dirigiéndose raudamente hacia el rosado coloso; todos se miran y asienten, sabiendo perfectamente lo que van a hacer.
Lumine se pone frente al conejo y estrella el rayo que estaba cargando, mientras Kankoku-tan y Kaypaku golpean las extremidades del gigante para evitar que este contraataque; a la par, El Doctor y el Extra ponen sobre sus hombros dos pesados porta-guitarras/bazucas y disparan al núcleo del enemigo. El ataque en conjunto expone peligrosamente al equipo, pero logra su objetivo: Hacer una grieta de entrada al cuerpo del elemental.
Ni en sus peores pesadillas, Friki imaginó algo como lo que ahora presencia; Chokobo y él entraron al cuerpo del elemental y descubrieron que su interior hay una dimensión Yaoi. Lo que ambos ven es un campo extenso con pequeñas colinas en el que florecillas blancas y caramelos llueven de un cielo rosado sin sol; J-pop cantado por voces andróginas suena en el aire y un ligero aroma a perfume se disemina por todo el lugar. Pero lo que aterra a Friki no es esto, sino las parejas gay que yacen a la sombra de árboles de cerezo, en la distancia. Todos y cada uno de los clichés del Yaoi están reunidos en este campo; cientos de semes y ukes, viviendo su perfecto y prohibido amor; algunos tienen apariencia normal, otros son altos y sumamente delgados; varios más poseen orejas de gato e incluso algunos están unidos por cadenas en cuyos extremos hay collares de cuero que rodean sus cuellos.
Y en medio de todo está Ayumu, sentada en el suelo, mirando el espectáculo.
Friki, presa del pánico, pierde los estribos y se abalanza sobre Ayumu, pero Chokobo lo detiene en seco, antes que cometa una locura.
- Tío, ya fue, cálmate – Dice el normalworldiano – ¿Además, no eras tú el más afanado en salvarla?
- Lo sé, lo sé, el Conejo rosa está alimentándose de su energía yaoi para hacerse más fuerte y quería salvarla antes que eso la mate – Responde el otaku, un poco más centrado – ¡Pero eso fue antes de ver el horror, el horror…! – Friki intenta atacar de nuevo, pero su amigo lo sujeta.
En medio de este forcejeo, Friki se da cuenta que Ayumu luce triste y deja de luchar. Le hace una señal a Chokobo para que mire y este le indica que deben ir. Ambos se acercan a la villana y ella empieza a hablar.
- Por alguna razón, ya no me resulta divertido – Ayumu sigue sentada, sin mirar al dúo
- Es quizás porque nadie te hace caso aquí – Friki está parado, al igual que Chokobo, mirando a la villana
- Todos están muy ocupados queriéndose – La fanática del yaoi baja el tono de su voz – Y nadie me habla
- Nosotros si – Interviene Chokobo
- ¿Por qué? – La fanática del yaoi luce confundida
- Porque sabemos que no eres realmente mala – Dice Friki
- ¿Aún después de todo lo que hice? – Unas pequeñas lágrimas se empozan en los ojos de Ayumu
- Claro, o sea ¿Quién no ha estado a punto de destruir la vida como la conocemos alguna vez? – El normalworldiano sonríe tiernamente y la villana le devuelve la sonrisa
- L-lo siento – La yaoi lover muestra la timidez y calma de su verdadera personalidad – Yo sólo quería que supieran que existo, pero todo se me fue de las manos
- Querías como sea tener tu familia feliz, ¿No? – El otaku se arrodilla para estar a la altura de “su hija”; ella lo mira y rompe en llanto, asintiendo
- Nosotros somos tu familia, Ayumu – Chokobo se sienta al lado de la niña
- A-Adriana, mi verdadero nombre es Adriana – La yaoi lover ya no teme mostrar toda su fragilidad
- Entonces, Adriana, ¿Qué dices? ¿Vienes con nosotros para ser una familia feliz o te quedas aquí, mirando Yaoi por toda la eternidad? – Friki mira cálidamente a Adriana, se para y le estira una mano para que ella se incorpore también.
Mientras tanto, en el Boxworld, las cosas pintan color de hormiga para nuestros protagonistas, que han sido derrotados, uno por uno por el conejo rosa y es sólo Lumine quien sigue en pie.
- ¡Maldito conejo! – Dice el villano – ¡No te dejaré destruir el Boxworld! ¡Ese es mi destino! – El melenudo albino estira sus brazos al cielo y concentra un rayo gigante que lanza con furia; el coloso ni se inmuta y contraataca con un manotazo que da de lleno en el cuerpo de Lumine, haciéndole atravesar dos edificios. – ¡JA JA JA! – El melenudo, estampado en una pared, ríe, totalmente desquiciado – ¡Eso es! ¡Golpéame! ¡Hazme sentir VIVO! – El villano quiere salir de donde está para seguir atacando, pero las fuerzas lo han abandonado y le resulta imposible escapar. El monstruo se acerca a él y se dispone a triturarlo con un golpe final; Lumine no cierra los ojos, sino que mira a su enemigo con macabro gesto mientras este acerca su puño al cuerpo del rival.
Entonces, de la grieta en el cuerpo del conejo, salen Chokobo, Friki y Ayumu, está última en brazos del otaku.
El elemental de Yaoi gira y se retuerce, encogiéndose de manera vertiginosa hasta reducirse a su mínima expresión. Un adorable muñeco de peluche.
- ¡Lo lograron! – Dice Lumine – Sabía que lo log…
- ¡NOOOO! ¡Debo volver! ¡Debo volver! – Grita Adriana - ¿Por qué me noquearon? ¡Mi eternidad viendo Yaoi!
- ¡Si no lo hacíamos te ibas a morir ahí! – Dice Friki
- Y hubiese tenido una vida plena – Ayumu hace un puchero – No es justo, no es just… ¡Ay, un conejito! ¡ Kawaii! - La villana coge al reducido elemental y lo adopta como su peluche personal
Friki cura a los demás, mientras Adriana juega con su nuevo muñeco. Chokobo ayuda a su amigo, llevando a los chicos a un sitio seguro para que descansen. Justo cuando terminan de recostar al último de sus compañeros, Ayumu habla.
- ¡Ya lo tengo! – Dice la villana, mientras carga al conejito entre sus brazos
- ¿Qué cosa? – Pregunta Friki
- ¡Ya sé lo que haré! – Ayumu luce muy segura – Convertir a las personas del Boxworld en neko-chicos es algo malo, pero puedo llevarme un ejercito de clones para conquistar otros mundos…
- Oye, espera – Friki luce nervioso
- ¡Podría tener un mundo lleno de neko-chicos que sólo me sirvan a mi! – Ayumu parece no escuchar
- Pensé que ya habíamos superado esa parte – El otaku tiembla - ¿Qué hay de tu redención de villano? ¿Y la escena feeling dentro del conejo? Di no al Yaoi, somos familia ¡Somos Familia!
- ¡Siiiii! Sería como cuando estuve dentro del conejo, que mejor porque todos me dirían Reina Ayumu… ¡Tendría mi propio Ouran, pero más grande y Yaoi! ¡Wiii!
-¡No, no, espera! – Friki pierde lo último de autocontrol que tiene – ¡No puedes hacer eso! ¡No debes! ¿Acaso no aprendiste nada de todo esto? ¡Chokobo, haz algo!
- No, tío – Responde el socio de Friki
- ¡Queeee! ¡Por qué!
- Sé legal, tío… La idea PONE


-FIN DEL CAPÍTULO NOVENO-



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